Cadenas 

Princesa, princesa, que en la cima de la torre espera, de cabellos dorados y boca de fresa.

Ya no mires hacia abajo, deja de perder el tiempo. El paisaje es más hermoso desde las alturas, pero ya haz visto demasiado y no descubrirás nada nuevo.

Ya no hay porque esperar, eres inteligente y encontrarás una forma de bajar. La construcción es muy imponente pero eres valiente y una raspaduras en tus rodillas no te detendrá de encontrar tu camino.

Libérate de tus cadenas, el metal es viejo y quebradizo, y el dragón ya no espera que escapes, los años lo han convertido en un lagarto gordo y perezoso. Mátalo, libra al mundo del miedo que causa, y despídete de tu temor, que ya no te controle.

Un príncipe no te salvará, sólo es un dragón más, usa un disfraz más elaborado, con armadura brillante y ataduras inoxidables.

Ese vestido, zapatos y corona son la prueba, esa prenda tan destellante, tiene muchas capas de tela que detendrán tus pasos y los zapatos son tan incómodos con esos inmensos tacos, y la corona, esa corona tan pesada, presionará tu cabeza y te privará de alzar la vista. Todo es una jaula, te detienen, te encarcela y la libertad, es un mayor tesoro.

¿Y, quién quiere besar sapos? No importa cuántos besos les proporciones, jamás cambiarán.

Enfrentalo de una vez, el trono ya es tuyo, no lo necesitas a él.

Respuestas

  1. Este contenido se ha ocultado porque el miembro está suspendido.