Tienes problemas para publicar? Convierte la creación de contenido en un hábito!

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En cualquier plataforma el flujo de información es brutal. Cada día, cada hora, cada minuto nuevas publicaciones aparecen en nuestro feed. Para construir nuestra Marca Personal debemos hacernos visibles con contenido fresco y original y para poder competir con otros por la atención del consumidor debemos publicar frecuentemente.

Nuestras primeras ideas para publicar pudiera decirse que son las más fáciles, atendiendo a que tenemos muchas cosas acumuladas en la cabeza y la oportunidad de desahogarse es liberadora. Pero, a medida que se va agotando la inspiración, es cuando los problemas empiezan.

debo publicar (x) veces esta semana”

pero las publicaciones tienen que ser de calidad, de lo contrario no me van a dar likes”

para hacer publicaciones de calidad necesito dedicarle más tiempo”

pero si le dedico más tiempo entonces no voy a poder publicar tantas veces”

Dolor de cabeza…

Claro, siempre puedes echarte hacia atrás y relajarte un poco, al final, nadie te está poniendo una pistola en la sien. No es para tanto.

Pero, para los que estamos comprometidos con hacer de la escritura una fuente importante de nuestro sustento es una cosa diferente. Representa un desafío, una responsabilidad. No podemos darnos el lujo de quedar por debajo de nuestras expectativas.

Pero entonces viene la presión y los bloqueos creativos, y las justificaciones para no sentarnos a trabajar.

Pero no todo tiene que ser una lucha. Puedes convertir el proceso en algo tan sencillo y natural como acordonarte los zapatos.

El Poder de los Hábitos

Los seres humanos estamos llenos de hábitos. Rutinas que repetimos diariamente y muchas veces de manera automática. Acciones que forman parte de nuestra cotidianidad y le dan sentido a quienes somos.

Lo curioso de los hábitos es que no consumen recursos de nuestra atención, no necesitamos pensar en ellos para ejecutarlos.

Cepillarse los dientes, encender el televisor. Son todas acciones establecidas a fuerza de repetición y que se ejecutan con independencia de nuestra conciencia.

Pero estos hábitos no se hicieron automáticos de la noche a la mañana. Primero fue preciso aprenderlos. Ahora los hacemos sin resistencia pero al principio debimos trabajar para establecerlos.

Pero lo conseguimos, lo cierto es que podemos trabajar para crear nuevos hábitos. Realmente podemos establecer el hábito que queramos.

La Creación de Contenido

Crear contenido no es más que una rutina. Una serie de acciones concretas que se combinan y que repetimos cada vez:

– Investigar,

– Organizar,

– Crear,

– Publicar

– Medir

Ahora, ¿podemos disponer estas acciones para que conformen una rutina, algo tan enraizado en nuestra conducta que nos decidamos a hacerlo sin ya siquiera pensarlo?

¿Podemos lograr que el proceso de la creación de contenido se conviertan en una serie de acciones automáticas tan inconscientes como cepillarse los dientes en la mañana?

Claro que sí podemos, solo necesitamos convertir la creación de contenido en un Hábito.

Cuatro Leyes Habitos Atomicos

1- Hacerlo obvio

Esto lo puedes hacer de muchas formas, la clave está en tener señales a tu alrededor que te impidan pasar por alto la tarea que tienes que hacer.

– Establece una alarma en el celular

– Crea carteles, recordatorios o pegatinas

– Guarda una nota en tu bolsillo o pégala al refrigerador

Olvídate un poco de la estética, quiero que cuando te levantes en la mañana lo primero que veas son aquellas cosas que necesitas hacer. También existen muchas aplicaciones que nos facilitan esto.

Solo consigue que lo que la tarea que pretendes hacer sea imposible de ignorar.

2- Hacerlo atractivo

Los seres humanos, como cualquier animal reaccionamos a los estímulos.

Mientras más intenso y satisfactorio el estímulo, mucho mejor.

Tenemos la tendencia a comer determinados tipos de comida porque su sabor nos deja una sensación agradable, nos volvemos adictos a determinadas conductas que desencadenan en nosotros excitación, intensidad.

Todas estas actividades incrementan la cantidad de dopamina de nuestro sistema, llevándonos a querer repetirla una y otra vez.

Nada que hacer contra esta realidad, así es como estamos cableados como humanos. Lo que sí está en nuestras manos es utilizar este comportamiento a nuestro favor.

Digamos que disfrutas mucho tu café en la mañana (¡Rayos, esta es una adicción sin la que yo tampoco puedo vivir) Pero al mismo tiempo quieres establecer el hábito de publicar una vez al día en tu red social preferida.

Vincular un hábito establecido y que te genera placer (la taza de café) con otro hábito que quieres establecer (publicar) es el camino a seguir.

Es la anticipación de la recompensa —no su obtención— lo que hace que nos pongamos en acción.

Si utilizas la taza de café como recompensa a la acción de publicar vas a conseguir crear un reflejo condicionado por la expectativa de obtener una satisfacción. Esto, con el paso del tiempo quedará atado a tu conducta.

Demonios! Puede que incluso falte el café en tu casa, pero ese feed permanecerá actualizado con tu contenido.

Las personas fallan la mayoría de las veces cuando eliminan aquello que quieren hacer y solo dejan lo que necesitan. Así solo estamos creando resistencia en nosotros mismos privándonos de algo que nos gusta.

No luches contra tus instintos, en cambio, aprende como utilizarlos a tu favor.

Hazlo atractivo para ti.

3- Hacerlo sencillo

La tercera es hacerlo sencillo. Por muy obvia y atractiva que sea la tarea si para cumplirla debes hacer muchos procesos largos y complejos se creará una resistencia.

La mente se defiende ante operaciones que le son demasiado complejas. Hay que preparar el terreno de la mejor manera.

Lo haces sencillo focalizando tu esfuerzo, haciendo una cosa a la vez y poniendo toda tu energía en ello.

Otra cosa para hacerlo sencillo es organizar tu espacio de trabajo. Es muy difícil entrar en frecuencia con lo que vamos a hacer si antes tenemos que acondicionar el lugar: recoger papeles, sacar punta a los lápices, darle un poquito más de carga al celular.

Todas estas cosas nos roban la energía necesaria para crear y para cuándo tenemos todo listo ya estamos cansados o la inspiración se nos fue.

A mí me gusta terminar una sesión de trabajo preparando las condiciones para la siguiente. De esta forma no pierdo tiempo ni malgasto mis energías.

4- Hacerlo satisfactorio

Esta última es bastante interesante. Hacerlo satisfactorio.

No solo me refiero a la cantidad de 💰💰 que podamos obtener sino a la satisfacción de haber cumplido con nuestro propósito.

Ya saben, esa sensación de bienestar que nos da cuando alcanzamos una meta. Ninguna cantidad de dinero puede darnos eso.

Otra forma de hacerlo satisfactorio es celebrar.

¡Sí! No tienes que hacer una fiesta; una palmadita en el hombro, satisfacer algún capricho o tomarnos unas vacaciones de 5 minutos. Puedes mantener un registro de tu progreso diario para recordarte en todo momento lo bien que lo estás haciendo.

Si logras cumplir estos cuatro simples pasos te aseguro que vas a empezar a convertir la creación de contenido en una rutina, y mientras vayas repitiendo esa rutina una y otra vez irá desapareciendo, se irá volviendo invisible. Hasta que forme parte de tu persona.

Hasta que crear contenido se convierta en quien eres.

Te recomiendo leer el libro Hábitos Atómicos de James Clear para que vayas bien profundo con estos conocimientos.

¿Te resultaron útiles estos pasos?

¿Cómo piensas ponerlos en práctica?

Espero tus respuestas en la sección de comentarios.

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