Reescribir, una herramienta de adiestramiento y mejora.

“Escribir es reescribir.”

Ernest Hemingway


Como escritora conozco la emoción de escribir un libro o un relato, imaginando la historia perfecta desde el primer trazado. Sin embargo, ese punto que marca el final de la historia, es a su vez, el inicio de una transformación. Es necesario juzgar con ojo crítico la obra ya terminada para pulir detalles, eliminar lo innecesario y fortalecer lo que funciona, asegurándonos que el lector reciba una novela de categoría, aun entre los iniciados del oficio. Reescribir significa darle un nuevo enfoque a nuestro trabajo, nuevas perspectivas que profundicen en las tramas y sus personajes para que tengan un impacto significativo en las emociones del lector.

Reescribir no es una cualidad propia de un autor sin talento. En realidad, muchos autores consagrados han sometido sus obras a un minucioso proceso de revisión antes de darse por satisfechos, y lejos de marginarlos de su pasión, los describe como autores comprometidos con su arte. El ganador del Premio Nobel, Ernest Hemingway, por citar un ejemplo, mencionó haber reescrito hasta cincuenta veces su libro titulado: “Adiós a las armas.” Era un firme creyente de que el arte de escribir está estrechamente ligado a la paciencia de la reescritura, no de otra forma se consigue la perfección en el lenguaje, esto es: evitar escribir palabras o frases que no aportan valor a la obra. Durante la revisión, Hemingway eliminaba todo el contenido superfluo, haciendo que sus obras se apreciaran, no por lo que se podía expresar implícitamente, sino por lo que eliminaba sin perjudicar el mensaje que pretendía transmitir.

Hemingway empezaba su proceso de reescritura leyendo su obra antes de añadirle nuevo contenido, de esta forma se mantenía la coherencia en la trama. Y en otras ocasiones, se desafiaba a escribir la obra desde el comienzo, dando por asegurado que el primer borrador siempre es terrible.

Para los autores amateur reescribir les sirve como herramienta de adiestramiento y mejora. Si al leer tu obra encuentras incoherencias o desaciertos, sea en los personajes o en la trama, aliéntate a reescribirla. Te conllevará a identificar nuevos enfoques que podrían fortalecer tu relato.

Con la última línea escrita, cerramos este capítulo literario. Nos vemos en la próxima página de nuestra sección.

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