La milenaria Cholula, una breve semblanza de su historia prehispánica.

Una de las ciudades más antiguas que ha permanecido habitada desde su asentamiento. La importancia de Cholula rebasó los alrededores y se convirtió en un punto nodal para la legitimidad religiosa y política de las élites gobernantes de Mesoamérica.

Actualmente es célebre por la Gran Pirámide, que de momento es la estructura piramidal más grande del mundo y que no ha perdido su función religiosa. Paradójicamente, la erección del santuario de la Virgen de los Remedios en su cima logró actualizar su vocación y permitió que siguiera siendo el santuario destino de múltiples peregrinaciones, tanto de México como de los países centroamericanos.

Su historia comienza aproximadamente entre el 500 y 200 a.C., cuando se registran los primeros asentamientos en el lugar, enclavado en la parte sur del Valle Puebla-Tlaxcala. Esta región se caracteriza por la fertilidad de su tierra, lo que la hizo apta para albergar una gran población en múltiples asentamientos.

De momento, el avanzado proceso de urbanización que ha sufrido la zona ha impedido que se puedan realizar trabajos de exploración en lo que fue la ciudad prehispánica, limitándose a algunas calas efectuadas durante las múltiples obras de infraestructura y construcción.

Por ello, para conocer parte de la historia de la ciudad, se han enfocado en las exploraciones por medio de túneles a lo largo de la Gran Pirámide. Debido a la dificultad que representa el mantenimiento del monumento y las afectaciones que implicaría intervenir la iglesia, fue que el arquitecto Ignacio Marquina ideó este novedoso sistema, el cual ha permitido conocer los inicios de la ciudad, de la que se reconocen al menos ocho etapas constructivas.

Su nombre tiene un doble significado que se relaciona con diferentes aspectos de su historia. El primero, y más aceptado, es que proviene de Cholollan, que quiere decir “el lugar de la huida”, en referencia a la última migración de los tolteca-chichimecas, quienes le dieron a la ciudad su última etapa de esplendor antes de la llegada de los españoles.

La segunda propuesta sugiere que pudo derivar de Achololan, que significa “donde escurre o corre el agua”. Esta interpretación puede tener sentido porque la Gran Pirámide se construyó encima de un manantial que, con el tiempo, escurre hacia un terreno aledaño formando un pequeño lago. Esto le otorgó una característica que la encumbraba como un lugar sagrado, al relacionarse con el concepto del “cerro de los mantenimientos”, donde las deidades de la lluvia guardan el agua, la fertilidad y el alimento para sostener a la humanidad.

Existen otros nombres que revelan diferentes aspectos de su historia, como Tlalchihualtépetl, que quiere decir “el cerro hecho a mano”; Chalchiuhtepec, “el cerro de jade”; y Xamiltepec, “el cerro de adobe”, al que se le agrega el nombre de Tamazol, en referencia a una escultura gigante de piedra verde que estaba en la cima y que representaba a un sapo. Esta figura pudo tratarse de la deidad de la lluvia patrona de la ciudad, Chiconahui Quíahuitl.

La gran población del valle permitió que pronto se pudiera conformar una gran ciudad que, para el periodo Clásico, llegó a rivalizar con Teotihuacán. Aunque esta última fue la que ganó más relevancia, la posición estratégica de Cholula entre Oaxaca y el Golfo de México permitió que la ciudad conservara una gran influencia regional.

Con la caída de Teotihuacán en el 650 d.C., la ciudad entró en una dinámica de conflictos por la hegemonía regional, principalmente con su rival Cacaxtla. Este estado resultó triunfador y provocó un largo periodo de decadencia que puso fin a la construcción de nuevas etapas constructivas de la Gran Pirámide alrededor del 700 d.C.

A partir de entonces, la estructura comenzó a derrumbarse y adquirió la forma de cerro que la caracteriza hoy en día.

Una serie de problemas regionales acaba también con su rival, y la región entera entra en decadencia. Esta etapa concluye en el Posclásico, en el año 1168 d.C., con la llegada de los toltecas a la ciudad, después de haber huido de Tula.

Aquí se manifestará una de las características que veremos en otras poblaciones mesoamericanas: la división de la ciudad según la etnicidad de pertenencia, un rasgo que sigue vivo hasta hoy. Por un lado, estaba la población autóctona atribuida a los olmeca-xicalanca, quienes contaban con un gobernante, el Tlachiyach Tizacozque, señor de los olmecas, relacionados simbólicamente con el culto a la tierra. Por otro lado, estaba el Aquitach Apamane, señor de los xicalancas, encargados del culto al agua y custodios del conjunto de la Gran Pirámide.

La llegada de los toltecas cambió el enfoque ritual y dio lugar a un nuevo asentamiento al norte de la ciudad antigua, en lo que hoy forma el centro de la actual San Gabriel. Cambian al dios tutelar por Quetzalcóatl y establecen el santuario principal en lo que hoy es el conjunto conventual de San Gabriel.

Para la llegada de los españoles, la ciudad era la más importante a nivel mesoamericano. Su sistema dual de gobierno era el que legitimaba a las diferentes dinastías a lo largo del territorio mesoamericano, por lo que se debía contar con su visto bueno para poder gobernar, lo que la convertía en un gran lugar de peregrinación.

Sin embargo, su gran influencia político-religiosa no se manifestaba a nivel militar, y su poder terrenal estuvo muy limitado a sus alrededores. Esta situación se agravó con la llegada de los mexicas, quienes la tenían como aliada, pero que poco a poco fueron desplazando su influencia en favor de Tenochtitlan.

Esta compleja red de alianzas fue determinante para la llegada de los españoles, ya que los cholultecas eran rivales acérrimos de los tlaxcaltecas. Se cree que esta relación fue fundamental para lo que ocurrió después con la Matanza de Cholula perpetrada por Cortés, de la que se piensa que los tlaxcaltecas pudieron haberlo instigado para solventar viejas afrentas.

Gracias por su atención y los espero en la siguiente lectura

Federico Flores Pérez

Bibliografía:

Ángel Garcia Cook. Cruce de caminos. Desarrollo histórico de la región poblano-tlaxcalteca, revista Arqueología Mexicana no. 13

María del Carmen Solanes Carraro. Cholula, revista Arqueología Mexicana no. 13

Eduardo Merlo Juárez. Cholula, la Roma de Mesoamérica, revista Arqueología Mexicana no. 115.

Para más contenido histórico o para opinar del tema, visita la página de Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100064319310794

Si te gustan los artículos, leer mas de los publicados en el blog y apoyar al proyecto, vuélvete un asociado en la cuenta de Patreon: https://www.patreon.com/user?u=80095737

Únete a Arthii para conocer a mas creadores de contenido siguiendo este enlace: https://www.arthii.com?ref=antroposfera

Imagen: Gran Piramide de Cholula. Fuente: https://universitam.com/academicos/noticias/la-piramide-de-cholula-en-mexico-es-la-mas-grande-del-mundo-pero-esta-oculta-en-una-montana/

piramide 6

Respuestas