La implantación del Día de Todos los Santos y Fieles Difuntos durante el Virreinato.

tumulo borda 1

Existe un problema que ha sido tema de debate entre los investigadores para determinar que pertenece a la tradición mesoamericana y qué a la tradición española, ya que algunas de las costumbres tomadas para conmemorar a los muertos son comunes en muchas culturas en el mundo. Si han seguido las anteriores publicaciones, verán que tradiciones como el ofrecer alimentos y flores a las almas, la visita a las tumbas, los rezos, el incienso o incluso el festejo del recibimiento de los muertos en el mundo terrenal se pueden apreciar en otras naciones.

La cercanía temporal de las celebraciones del Miccailhuitotontli, Huey Miccailhuitotontli, Tepeilhuitl y el Tititl pudieron haber facilitado la integración de estos cultos en torno al 1 y 2 de noviembre, pero muchos elementos distintivos de estas celebraciones se perdieron en favor del culto católico, salvo por la jerarquización de los festejos según el tipo de muerte que logro arraigarse en el rito novohispano. Hay algunos testimonios, incluso de hasta principios del siglo XX, de rituales en los cerros de algunas comunidades indígenas (¿Recordatorio de las ceremonias dedicadas a los muertos del Tlalocan?), pero el tiempo se encargó de mandarlas al olvido.

Los rituales fúnebres de los indígenas cambiaron dada la incompatibilidad de tratamientos como la incineración con el dogma católico que exigía la integridad de los cuerpos ante el Juicio Final, sumado en que el lugar de descanso de los muertos fuera la iglesia, profundizaría la conexión entre los indígenas con el nuevo orden. Esto hacía que incluso después de la muerte, con la presencia de los cuerpos en los atrios de la iglesia (salvo la excepción de las grandes mortandades provocadas por las epidemias, las cuales hacia la necesidad de enterrar los cuerpos en campos bendecidos y alejados de la población), el alma siguiera comulgando junto a su familia hasta el día del juicio, los cuales entre más importantes y más dinero hayan dejado en la iglesia, más cerca del altar se les enterraba.

El mercado que había de reliquias en la Europa renacentista hizo posible que mandaran las primeras reliquias de santos a los nuevos territorios, cosa que causaba gran revuelo entre los indígenas que las recibían con arcos de flores (recordando que los pueblos prehispánicos tenían la costumbre de rendirle culto a los restos de ancestros divinizados). Al igual que en Europa, la visita a las reliquias durante la celebración de Todos los Santos otorgaba al feligrés tanto la conciencia de su propia mortalidad, el reflejo de cómo podrían estar los restos de sus difuntos y también como una oportunidad de comunicarse con el santo para que interceda con Dios para solventar sus problemas.

En la Ciudad de México, el entusiasmo que provocaba la celebración hacía que a las afueras de la Catedral se instalaran puestos donde se vendía comida y dulces como los alfeñiques para el goce de los visitantes. Como parte de la imagen que tenían que tener las reliquias para verse presentables, algunas de las que se consiguieron el cuerpo completo se les fue añadida una cubierta de cera que simulara las facciones del santo para dar la idea de que estuvieran dormidos, otorgándoles un gran realismo que lograban conmover a la feligresía.

Es en esta época en que empiezan a proliferar historias de fantasmas y aparecidos para infundir temor, cuya difusión fue tomada como una forma de enseñar un modo de vida piadoso que al ser violado tendrían como consecuencia una vida después de la muerte llena de penurias a diferencia de la gloria eterna que promete el modo de vida católico.

Otro de los elementos que impresionaron a los indígenas fueron los túmulos funerarios, que eran estructuras piramidales escalonadas que servían para dar homenaje a personajes célebres de la comunidad, desde clérigos, empresarios y el más importante los dedicados a los reyes españoles que se colocaban cuando llegaba la noticia del fallecimiento de un monarca. Los túmulos eran profesamente decorados con pinturas, esculturas de ángeles y esqueletos, veladoras y candelabros y en el participaba toda la comunidad en la construcción de estas estructuras temporales. Aquí podemos empezar a rastrear el antecedente de las ofrendas escalonadas, ya que la usual consistía (y todavía se pueden encontrar) en una mesa donde se colocan los elementos para recibir a los muertos.

Uno de los cambios que afecto en todos los aspectos de la vida novohispana fue sin duda las Reformas Borbónicas, ya que fueron una serie de reformas que modificaron tanto los aspectos políticos, económicos e incluso los religiosos. El que nos atañe fue la disposición de crear panteones alejados de las poblaciones y que se dejaran de enterrar en los atrios de las iglesias, cambio inspirado en los avances científicos que vieron en la higiene como la solución para evitar las epidemias que diezmaban a la población en la monarquía hispana. Esto produjo una reacción contraria de parte de la iglesia y se trató de impedir que se ejecutara la acción debido a las pérdidas económicas que representaban para la iglesia, pero el tiempo y las epidemias dieron razón al proyecto borbónico y poco a poco se fueron alejando los entierros de las poblaciones. Esto trajo como consecuencia que durante los rituales de los días de muertos en lugar de que la iglesia acaparase el centro de las ceremonias pasaron a los panteones, por lo que a partir de esos cambios nacen las velaciones que tanto caracterizan a los Días de Muertos.

Gracias por su atención y los espero en la siguiente lectura

Federico Flores Pérez

Bibliografía:

Elsa Malvido:

Ritos funerarios en el México Colonial, revista Arqueología Mexicana no.40

Túmulos funerarios y su función social en Nueva España.

Alicia Bazarte Ramírez, Veneración de reliquias y cuerpos de cera en los días de Fieles Difuntos y Todos Santos, del libro La festividad Indígena dedicada a los muertos en México.

Imagen: Túmulo funerario dedicado a José Borda, Iglesia de Santa Prisca, Taxco Guerrero, Siglo XVIII. Fuente: https://www.secretariadeculturaguerrero.gob.mx/boletines-prensa/tumulo-funerario-del-museo-virreinal-de-taxco-se-expondra-en-cdmx/

tumulo borda

Recomendar0 recomendaciones

Publicaciones relacionadas

0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

¡Descubre los increíbles beneficios de esta valiosa comunidad!

Lector

Escritor

Anunciante