La historia prehispánica de San Juan de Ulúa.

Las regiones costeras tienen una historia particular en nuestro país, marcada por la llegada de los españoles, que representó un antes y un después en la forma de aprovechamiento de estas zonas. Aunque en el caso de la Costa del Golfo, los mares ofrecen una gran cantidad de alimentos que pueden sostener a un poblado, las dinámicas prehispánicas en Mesoamérica no fomentaban este tipo de aprovechamiento. El territorio que hoy es parte del puerto de Veracruz, por ejemplo, estaba alejado de las rutas comerciales entre el Altiplano Central y los señoríos de la costa. Era más bien un punto de paso para las rutas de canoas y un importante santuario religioso que se había establecido en la isla que se sitúa enfrente.

El nombre Ulúa es un derivado del náhuatl, que lo relaciona tanto con Culhuacán, un lugar mítico representado por un cerro torcido o jorobado, como con la dinastía texcocana conocida como colhua. Se sugiere que de esta dinastía se podría haber tomado el nombre y deformado hasta llegar a la forma actual. Según diversas fuentes, la isla de Ulúa estaba situada en una región fronteriza entre los dominios del señorío de Cempoala y la provincia tributaria mexica de Cotaxtla. La población de la región era bilingüe, dominando tanto el totonaca como el náhuatl.

De acuerdo con Bernal Díaz del Castillo, la isla de Ulúa formaba parte de un grupo de islas arenosas localizadas en la desembocadura del río Jamapa, entre las que se encuentran la Isla Verde, la Isla Blanca, y la más grande, la Isla de Sacrificios. Estas islas eran parte de un santuario religioso y no estaban habitadas permanentemente, sino que eran visitadas en peregrinaciones para rendir culto a Tezcatlipoca, el dios de la noche.

La relación entre el mar y Tezcatlipoca se refleja en los mitos mesoamericanos. Según las leyendas, Tezcatlipoca se sacrifica al ofrecer su pierna como carnada para capturar, junto a Quetzalcóatl, al monstruo Cipactli. Al partir a Cipactli en dos, crean el cielo y la tierra. Además, Tezcatlipoca cruza el océano para traer del otro lado la música y los instrumentos para tocarla. Los dioses del agua, Tláloc y Chalchiuhtlicue, eran los protectores de estas regiones. Chalchiuhtlicue, específicamente, estaba a cargo de los ríos, los lagos y el mar. No es extraño que muchas playas en Veracruz, como Chalchiuhcuyecan, lleven su nombre, lo que refuerza su vínculo con la diosa. Además, el Tlalocan, morada del dios Tláloc, tenía una ubicación cosmogónica hacia el oriente, coincidiendo con la región de Veracruz.

La sacralidad de la isla se reforzaba también en su uso como observatorio astronómico. Desde allí, se podían observar las estrellas conocidas como mamalhuaztli, asociadas con el cinturón y la espada de Orión, y lo más relevante: el tránsito de Venus por el cielo. Este fenómeno coincidió con la llegada de los españoles y, según las crónicas, los astrónomos mesoamericanos interpretaron estos eventos como malos augurios. En respuesta, realizaron sacrificios en honor a Tezcatlipoca, sacrificando a dos jóvenes con el fin de fortalecer al dios en su lucha contra Quetzalcóatl.

La llegada de Hernán Cortés y sus expedicionarios requirió la creación de un puerto y la fundación de una villa que lo protegiera de los procesos legales a los que estaba siendo sometido en Cuba. Sin embargo, encontrar el lugar adecuado no fue sencillo. Inicialmente, intentaron establecerse en San Juan, pero la escasez de alimentos y la proliferación de mosquitos los obligó a trasladarse a Quiahuiztlán. Allí, los cuerpos rocosos, como “La Quebrada”, y las playas ofrecían un lugar idóneo para un puerto.

Después de la conquista de Tenochtitlan, la villa fue reubicada en la actual población de La Antigua en 1524, a orillas del río Huitzilapan. No obstante, debido a la constante sedimentación del río, hacia finales del siglo XVI decidieron mover la Villa Rica de la Vera Cruz frente a San Juan de Ulúa, ya que esta ubicación permitía recibir barcos de gran calado. Además, el islote fue aprovechado para construir un fuerte que sirviera como defensa estratégica.

Gracias por su atención y los espero en la siguiente lectura

Federico Flores Pérez

Bibliografía: Rubén B. Morante López. Geografía, astronomía e historia precortesiana en San Juan de Ulúa, de la revista Ulúa no.36.

Para más contenido histórico o para opinar del tema, visita la página de Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100064319310794

Si te gustan los artículos, leer mas de los publicados en el blog y apoyar al proyecto, vuélvete un asociado en la cuenta de Patreon: https://www.patreon.com/user?u=80095737

Únete a Arthii para conocer a mas creadores de contenido siguiendo este enlace: https://www.arthii.com?ref=antroposfera 

Imagen: Vista aérea de San Juan de Ulúa, Veracruz. Fuente: https://www.turimexico.com/estados-de-la-republica-mexicana/veracruz-mexico/monumentos-historicos-en-veracruz/san-juan-de-ulua-veracruz/

Respuestas