Dentro de la lucha de poderes librada por el presidente Manuel Ávila Camacho, la CTM desempeñó un papel fundamental para imponer la supremacía presidencial sobre los remanentes del cardenismo que no se alineaban con el proyecto propuesto. Sin embargo, a raíz del hundimiento de los buques petroleros Potrero del Llano y Fajita de Oro por los alemanes a mediados de 1942, la CTM tuvo que cambiar su enfoque para asegurar la política de «unidad nacional» en un contexto de guerra.
Los ataques se redirigieron hacia las organizaciones de derecha que se apartaban de los lineamientos presidencialistas, acusándolas de estar conspirando con las potencias del Eje. Esto incluía al recién formado PAN, los sinarquistas, las agrupaciones franquistas y, sobre todo, movimientos radicales como los Camisas Doradas, de clara orientación fascista. Sin embargo, este cambio también implicó un aumento del autoritarismo dentro de la estructura de la organización. Una de las medidas implementadas fue la prohibición del derecho de huelga bajo la excusa de formar un frente unido orientado a los esfuerzos de guerra, con el objetivo de alcanzar una paz entre las organizaciones obreras y el sector patronal para fomentar la inversión.
Quien estaba al mando de la CTM era ni más ni menos que Fidel Velázquez, quien a la postre se convertiría en el cacique sindical durante décadas y, en esos años, estaba comenzando a consolidar sus estructuras de poder con el respaldo presidencial. Mientras tanto, él se convertía en la figura que mantenía bajo control las reclamaciones sindicales.
Todo comenzó con la renovación de la dirigencia de la organización a principios de 1943, donde, utilizando la excusa de la guerra, se llegó al «consenso» de sostener a Velázquez ampliando su mandato de 2 a 4 años más. La principal base para esto fue la Federación de Trabajadores del Distrito Federal (FTDF), que, debido a la cantidad de afiliados, era el sindicato más fuerte del país y aquel que controlaba el líder. Por lo tanto, las demás organizaciones se limitaron a seguir los mandatos de las cúpulas. La única oposición dentro de los sindicatos provenía de los grupos asociados al Partido Comunista, pero su rango de influencia era comparativamente menor frente a los sindicatos bajo el control de Velázquez. Intentaron, respaldados por la figura del anterior jefe sindical, Vicente Lombardo Toledano, proponer como rival para la secretaría al general Celestino Gasca, apoyado por el líder sindicalista azucarero de Veracruz, Vidal Díaz Muñoz.
La lucha de poder en los sindicatos de los años 40 se revela como sumamente compleja, como lo demuestra el respaldo dado por Lombardo Toledano a la permanencia de Velázquez. A pesar de ser uno de los representantes del socialismo en el país, su lealtad al proyecto presidencialista siempre fue el motor de sus acciones, sin importar si se trataba de atacar a las mismas agrupaciones opositoras de izquierda. El pequeño desencuentro planteado por los comunistas fue superado, y Velázquez dio los primeros pasos para su perpetuación en el poder. Esto representó la expulsión de Díaz Muñoz del sindicato, un duro revés para el PCM que vio aún más reducido su margen de acción en el ámbito sindical.
Con el control total de la CTM, se establecieron los lineamientos a seguir en los siguientes años, que incluían la lucha contra cualquier agrupación de derecha que representara una amenaza para la estabilidad del país, el respaldo irrestricto a la figura presidencial y la proposición de medidas para frenar la creciente inflación de los productos de primera necesidad. Las organizaciones proletarias se vieron obligadas a acatar estas directrices.
Aunque la CTM fue concebida como una organización marxista, la orientación de derecha del presidente Ávila Camacho hacía imposible mantener una línea radical como la planteada por Lombardo Toledano. Por lo tanto, tuvo que aclarar que la finalidad de la organización no era mantener una lucha abierta contra la religión, sino garantizar la separación de la Iglesia y el Estado, evitando cualquier tipo de intromisión de la primera en la vida política. También se posicionó como una de las bases morales de la política revolucionaria, buscando concientizar a los sindicatos en los valores de la lucha como medida para «combatir la corrupción». La CTM se convirtió en un actor fundamental en la formación del PRM, un aparato político de amplio alcance en todos los sectores de la sociedad, destinado a garantizar la gobernabilidad del país. Uno de los últimos llamados de Lombardo Toledano a las bases cetemistas fue disolver las agrupaciones de influencia, poner fin a los lombardistas y los velazquistas para formar un frente unido que ayudara a cumplir con los objetivos de la patria.
Con ello, el 31 de marzo de 1943, Fidel Velázquez se convertía en el máximo líder sindical del país. Solo le quedaba enfrentar la disidencia de las federaciones de Jalisco, Veracruz y Tamaulipas, que concentraron las oposiciones a su liderazgo. Todo esto formaba parte de la manifestación del presidencialismo, donde el presidente tenía que convertirse en una especie de soberano absoluto durante el tiempo que estuviera en el poder. Esto lo demostraría el mismo Lázaro Cárdenas, quien, para dar el ejemplo, guardaría disciplina a las decisiones de Ávila Camacho.
El Estado se convertiría en la entidad omnipresente en la sociedad mexicana, siendo el principal participante en todas las acciones realizadas por sus habitantes al convertirse en el garante de la vida pública de los mexicanos. Actuaría como intermediario entre el sector privado y el obrero, no admitiendo la presencia de agrupaciones que pudieran rivalizar con el sistema. Mantendría esta estructura hasta finales del siglo XX.
Gracias por su atención y los espero en la siguiente lectura.
Federico Flores Pérez.
Bibliografía: Luis Medina. Del cardenismo al avilacamachismo.
Para más contenido histórico o para opinar del tema, visita la página de Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100064319310794
Si te gustan los artículos, leer mas de los publicados en el blog y apoyar al proyecto, vuélvete un asociado en la cuenta de Patreon: https://www.patreon.com/user?u=80095737
Únete a Arthii para conocer a mas creadores de contenido siguiendo este enlace: https://www.arthii.com?ref=antroposfera
Imagen: Hermanos Casasola. Vicente Lombardo Toledano, Fidel Velázquez Sánchez, y otros hombres, junto a un edificio, 1940.



[…] La CTM bajo el orden avilacamachista. […]