Hay Mujeres como estrellas en el cielo,parecidas y tan diferentes entre sí,con su brillo frío característico de hieloreflejados en sus labios color carmesí.Hay Mujeres de voces apagadasque una vez fueron fuertes,pero que gritan en el silencio de sus almohadaspor querer escapar de tiranos de muertes.Y también hay Mujeres de brillos intensosque se reflejan en la fuerza de su voz,gritan por las silenciosas de dolores inmensos,pues saben que su grito resulta ser terrible cos.Hay Mujeres también fuertesy solitarias a la vez,no necesitan capas de héroes inertes,pues, su corazón es temple de su tez.Hay Mujeres divinasque se pierden en el fuego de los infiernos,si osa algún hombre arrebatarle sus sabidurías prístinas,conocerá de sí mismo el ardor de los avernos.Puede que el cielo sea estrellado, con esa oscuridad que inquieta y le caracteriza, sin embargo, hay Mujeres siempre a nuestro ladobrillando con esa luz que las visibiliza. Hay Mujeres que soportandolores inexplicables, como seres de luz que se comportancomo divinidades inquebrantables. Por eso, yo a veces me dejo llevarpor las rimas que hay en su ser;de alguna forma así me puedo salvarentre esos versos que han de poseer. Así he de hacer mi poesía, con esa luz absoluta y divina, dentro de su cuerpo hecho de fantasíacomo poema de rima supina. Así deseo terminar mis días, con esa luz que en sus ojos ha de existir, pues hay Mujeres llenas de melodíasde las que sin música no querré vivir.
Hermoso poema, solo un alma sensible puede describir y entender la naturaleza de una mujer.