Escapada: 

Me fui alejando de todo y de todos, y estaba a millas de distancia cuando realmente me encuentro en medio de la multitud, en medio de la mustia realidad, pero yo no lo sabía. Yo miraba la luna, ellos la oscuridad, yo miraba el cielo ellos la intensidad de la noche que abrumaba el centellear de la vida. La multitud se dirigía a algún lado, yo caminaba de forma inversa a ellos y había perdido el rumbo. Sus caras de extrañeza, de asombro, de insatisfacción, hacían de mi rostro una mueca en forma de sonrisa. Sus palabras de desaprobación retumbaban en mis oídos como mar embravecido arrasando con la orilla, y solo atiné a silbar una melodía de despreocupación y desinterés…

Ellos se tenían entre sí, como rebaño bien portado, yo… ¡ La oveja descarriada! 

En lo más mínimo era de mi interés su monotonía, mi paz estaba en aquel árbol, bañado de luz de luna, donde la silueta de un ave me hacía compañía…

El ave, la luna y yo libres, sueltos de un conjunto, y enajenados por no acudir en masa a ser presos de la rutina y de la vida…

L.M.Ramírez

Respuestas