Embeleso

Mi rostro de piedra resiste el trayecto,

concluye el camino, comienza la espera.


Tu cuerpo se asoma y el mar se detiene.

Mis ojos aguardan, buscando los tuyos,

consigo mirarnos y tú me sonríes,

mi rostro se agrieta, naciendo una boca.


Tu cuerpo se acerca, el aire se agita,

colmado de trizas, intento besarte,

estallas mi cuerpo, y el niño te besa. 

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