El renacer de Rebeca Cap. 15 Un año después 

Un año después….

Había pasado un año después de todos los acontecimientos que surgieron a consecuencia de la muerte de Ivanita.

Después de aquel encuentro en el que Betty había buscado a Iván, había surgido entre ellos el comienzo de una relación en dónde ambos se dieron la oportunidad de comenzar de cero dejando atrás todo el tormento que le había causado a Iván la muerte de su hija.

La relación al principio se tornaba bastante prometedora ya que Betty tenía la mejor intención de que las cosas funcionaran entre ellos de la mejor manera, sin embargo, había algo que a ella la tenía bastante incómoda y era el hecho de que todavía Iván estaba casado legalmente con Rebeca a pesar de tener un año separado de ella.

Eso al principio no había sido ningún obstáculo para comenzar a tener una relación con él, sin embargo, cuando sus padres se enteraron de que Iván era un hombre casado, inmediatamente su padre le puso un ultimátum a Betty advirtiéndole que tenía dos opciones, terminar definitivamente la relación con Iván o formalizarla casándose con todas las de la ley, de lo contrario no iba a recibir un solo centavo de su herencia, porque él no iba a permitir que su hija se convirtiera en una roba maridos, eso puso alerta a Betty ya que no quería perder la única posibilidad que tenía de poder asegurar su futuro, porque la situación económica que tenían tanto ella como Iván, eran realmente precarias.

Iván no estaba trabajando, hacía lo mismo que venía haciendo cuando vivía al lado de Rebeca, cantaba en el bar con su banda los fines de semana y solamente recibía un pago miserable que luego gastaba en licor dejando el dinero allí mismo en el bar.

Los problemas entre ellos estaban aumentando en gran medida, ya que ella comenzó a presionarlo a que buscara a Rebeca y le planteara el divorcio de manera que después pudiera casarse con ella como tanto lo soñaba. Pero Iván después de todo lo que había pasado a partir de la muerte de su hija, no quería tener que enfrentarse de nuevo a Rebeca, tenía miedo de que ella descubriera todo lo que había pasado la noche en la que murió Ivanita.

— Está bien ya no quiero que me sigas reclamando más lo mismo, no entiendes todavía lo difícil que es para mí tener que ver cara a cara a Rebeca después de un año sin saber de ella.

— Y yo no quiero seguir siendo señalada como tu amante cuando en realidad hago el papel de tu esposa aunque no lo sea, y no conforme con eso mis padres no están de acuerdo en que continúe viviendo contigo sin estar casados. Además tienes que buscar empleo o moriremos de hambre.

— Ya te dije que es muy difícil para un artista como yo, encontrar un empleo que se adapte a mi categoría. Además, no te das cuenta que yo trabajo todos los fines de semana en el bar de Casimiro y esto también es un trabajo serio

— Por favor Iván, no me hagas reír, ¿cómo me vas a decir que es un trabajo serio? Cuando te pagan una miseria por tocar la batería y encima el dinero que te paga el tal Casimiro te lo gastas en licor. Necesitamos dinero, o te divorcias de Rebeca, o mi padre me saca de la herencia.

A Iván no le quedaba otra alternativa que armarse de valor y Buscar a Rebeca, era la única forma para poder asegurar el dinero de la herencia de Betty.

(…)

No solamente la vida le había cambiado a iván de forma radical, por su parte Rebeca estaba viviendo una vida totalmente diferente a la que ella había dejado en el pasado.

Hace un año, después de su recuperación cuando Sandra la consiguió prácticamente inconsciente en la habitación de su difunta hija, Diego Armando había hecho todo lo humanamente posible para poder salvarla no solamente de la deshidratación que tenía que era bastante grave, sino de la depresión que le había causado la muerte de su hija y que cada vez la estaba envolviendo hasta el punto de no querer seguir viviendo.

Cuando por fin pudo recuperarse por completo, Diego Armando comenzó a trabajar en ella para ayudarla a transformar su aspecto físico, él estaba totalmente indignado cuando se enteró de que su esposo, era el mismo hombre con el que su ex prometida lo había engañado años atrás, eso provocó en él, el deseo de vengarse completamente de Iván, y quiso ayudar a Rebeca a cambiar su imagen, esa imagen que tanto aborrecía Iván y por la que la humilló durante años, catalogándola como una mujer totalmente indeseable y a la cual le tenía mucha repulsión.

Rebeca había comenzado un tratamiento muy riguroso bajo la estricta vigilancia de un nutricionista, el cual había logrado llevarla a un peso ideal de acuerdo a su estatura que era la de un metro 60 centímetros, se veía totalmente cambiada, la ropa le quedaba estupendamente diferente, ella en cuanto a su salud se sentía realmente bendecida porque sus valores se habían estabilizado notablemente y eso la hacía sentir aún más tranquila.

Tuvo que regalar toda la ropa que tenía en vista de que todo le quedaba gigante, además era una ropa totalmente pasada de moda y muy deteriorada con el tiempo, porque en realidad no tenía el dinero suficiente como para comprarse ropa de buena calidad y además con el sobrepeso que tenía, no tenía las suficientes opciones como para elegir algo que verdaderamente se le viera atractivo.

No solamente la dieta rigurosa que tuvo durante meses con el nutricionista le ayudó a mejorar su aspecto físico, sino también tuvo que someterse a una cirugía estética bajo las manos del mismo Diego Armando, el cual se encargó de quitarle la piel sobrante de todo lo que había adelgazado.

Fue un trabajo muy riguroso que se llevó a cabo bajo la supervisión estricta de profesionales, los cuales ayudaron con el proceso de transformación.

Durante ese tiempo Rebeca continuó viviendo en su antiguo apartamento, el cual se encargó de remodelar por completo gracias al dinero que se ganaba trabajando en la misma clínica de Diego Armando. Además de hacer un cambio rotundo en su hogar, también se encargó de botar todas las pertenencias de Iván a la basura, no dejó absolutamente ni un solo recuerdo de él, ya que con el pasar del tiempo se dio cuenta de que no iba a regresar y que había huido como un cobarde de su vida sin siquiera darle la cara para al menos dar una explicación.

Ella al igual que Sandra, trabajaban en una fundación sin fines de lucro que pertenecía también a Diego Armando y la cual tenía su sede dentro de la misma clínica, allí atendían a pacientes de escasos recursos y de los cuales en su mayoría algunos no tenían familia, por lo tanto la misión tanto de Sandra como de Rebeca, era el de velar por el cuidado de cada una de esas personas que ingresaban a la fundación.

Ambas estaban muy contentas con el cambio positivo que les había dado la vida

Respuestas