editorial.  Culturas vivas:  congreso latinoamericano y caribeño de culturas vivas comunitarias.  

La cultura es el alma de un pueblo, el reflejo de su historia y el motor de su futuro. Sin embargo, a menudo la encasillamos en museos, teatros y galerías, olvidando que la verdadera cultura reside en la vida cotidiana de las personas: en sus tradiciones, sus costumbres, sus rituales y sus saberes ancestrales. 

A este concepto se le conoce como cultura viva, un término que no solo reconoce la diversidad de las expresiones culturales, sino que también promueve su conservación y su transmisión de generación en generación.

La cultura viva es un ecosistema dinámico y en constante evolución. No se trata de un simple folclor, sino de una fuerza transformadora que impulsa el desarrollo social, económico y humano. 

Es el canto de una abuela a su nieto, la receta secreta de un plato tradicional, el tejido de un telar milenario, el arte callejero que denuncia la injusticia o la música que nos une en un solo ritmo. Es la cultura que se vive, se respira y se reinventa a cada instante.

Conscientes de la importancia de este concepto, un grupo de gestores culturales, artistas, académicos y líderes comunitarios se unió para crear el 7 Congreso de Culturas Vivas, un evento sin precedentes que se llevará a cabo en abril de 2026. 

Este congreso no será un simple espacio de ponencias y debates, sino un festival de saberes, un encuentro de almas y un laboratorio de ideas. 

Durante varios días, los participantes podrán compartir sus experiencias, aprender de otros, crear redes de colaboración y, sobre todo, celebrar la riqueza de la cultura viva. También se tendrá círculos de la palabra y caravanas.  

El congreso contará con mesas redondas, talleres prácticos, exposiciones de arte, presentaciones musicales y muestras gastronómicas y se está creando un comité metodológico con todas las acciones que se harán desde todos los rincones de Latinoamérica. 

Pero el corazón del evento serán las experiencias comunitarias, donde los asistentes podrán sumergirse en la vida de diferentes grupos étnicos y culturales, conocer sus tradiciones y participar en sus rituales. 

Se buscará romper la barrera entre el “público” y el “creador”, promoviendo una participación activa y un diálogo horizontal.

El 7 Congreso de Culturas Vivas es más que un evento, es una declaración de intenciones. Es un llamado a reconocer la cultura como un derecho humano, a valorarla en su diversidad y a protegerla de la homogeneización global. 

Es un espacio para soñar, para crear y para construir un futuro en el que la cultura sea el pilar de nuestras sociedades, el hilo que nos une a todos en una gran familia humana.

En abril de 2026, la cultura viva nos espera. Un congreso para el mañana, para la vida y para el alma de un pueblo.

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