Capítulo 25 Comienza la venganza de Javier 

  Laura se vistió y trató de disimular sus ojeras con algo de maquillaje, a pesar de que era una mujer físicamente muy atractiva, en ese momento no podía disimular su depresión y lo triste que se encontraba. 

  Javier la tomó por el brazo fuertemente y antes de comenzar a bajar las escaleras se acercó a ella diciéndole al oído: 

  — Quiero que sonrías aunque te cueste hacerlo. Recuerda que tu libertad depende de ti. 

  — ¿ Por qué haces esto Javier? Ya me tienes, te metiste en mi cama, compartimos la misma habitación; entonces no entiendo qué más quieres de mí. 

  — Que seas mi mujer, quiero que te vuelvas a entregar a mí como lo hacías antes. Quiero que borres de tu mente que alguna vez Alejandro fue tu amante. 

  — Sabes perfectamente que ya yo no te quiero y no voy a volver a estar contigo íntimamente. Además, este hijo es una razón suficiente para no olvidarlo jamás. 

  — Te he tenido mucha paciencia y he querido que tú solita vengas a mí a pedirme que te haga el amor. Pero estoy perdiendo la paciencia y sabes perfectamente que si no lo haces, aquí la única que va a salir perjudicada vas a ser tú. —le dijo apretando su brazo con fuerza. —y mucho cuidado con llevarme la contraria. 

  — ¿Pero qué es lo que piensas hacer? Al menos merezco que me digas qué es lo que pretendes haciéndome bajar a la sala y enfrentarme a Alejandro. 

  — Ya lo verás amorcito, tu trabajo es solo sonreír y ser la esposa amorosa que yo merezco. 

  Javier la agarró por el brazo y bajó con ella las escaleras muy lentamente, ya su recuperación era un hecho, a pesar de que aún caminaba apoyándose con su bastón, ya podía usar las escaleras libremente. 

  Cuando Alejandro vio entrar a Laura del brazo de Javier, no pudo evitar palidecer, se puso muy nervioso, sentía las manos frías, era la primera vez que la veía después del funeral de su padre. 

  Lo primero que hizo fue enfocar su vista en el vientre de Laura, tratando de visualizar si aún continuaba embarazada, ya que esta le había advertido que no quería tener ese hijo, sin embargo, para ese momento, ella estaba usando un vestido largo bastante holgado que no le permitía apreciar su hermosa figura. 

  Valentina fue la primera en acercarse a Laura emocionada, a pesar de todas las diferencias que siempre habían existido entre ambas, en el fondo ella amaba a su madre profundamente: 

  — ¡Mamá por fin te veo! Te he llamado un montón de veces y no has contestado ninguna de mis llamadas. ¿Cómo estás? 

  Laura respiró profundo ya que estaba demasiado nerviosa al igual que Alejandro, se sentía muy presionada y más aún teniendo a su lado a Javier quién no la soltaba del brazo mientras lo apretaba con fuerza, tratando de recordarle de esa forma, que debía tener mucho cuidado con lo que fuera a responder. 

  — Hola hija, a mí también me alegra verte, es que he estado un poco indispuesta y no me he sentido muy bien. 

  — Realmente nos tenías preocupados a Alejandro y a mí, pero me da mucha tranquilidad ver que estás mejor. ¿Y no vas a saludar a Alejandro? —le dijo poniéndola aún más nerviosa. 

  — ¡ Por supuesto! ¿Cómo te va Alejandro? — dijo con frialdad y mucho nerviosismo. 

  — ¿ Cómo está usted señora Laura? 

  — Bueno ya ves, recuperándome. 

  Había una tensión muy grande entre ambos, pero principalmente en Laura, que tenía a Javier encima de ella prácticamente vigilando y controlando todo lo que ella hacía. En cambio Alejandro, aún ignoraba que Javier ya estaba enterado de toda la verdad. 

  Laura sentía un susto dentro del estómago como si estuviera en una montaña rusa, al mismo tiempo veía a Alejandro y su cuerpo se estremecía, ya que al verlo vinieron a su mente todos los momentos que había vivido a su lado y que no podía olvidar a pesar de que en el fondo sabía que estaba totalmente prohibido para ella. 

  Por su parte Alejandro, no pudo evitar sentir una emoción dentro de su pecho que hizo que su corazón comenzara a latir de forma acelerada. A pesar del sentimiento que había comenzado a nacer por Valentina, el volver a estar frente a Laura lo hicieron darse cuenta que la atracción que sentía por ella era solamente sexual, pero sin embargo, le producía una gran emoción que le hacía vibrar todo su cuerpo. 

  La veía hermosa como siempre, y hasta llegó a sentir en ese momento deseos de poder besarla y abrazarla, sin embargo, lo que sentía por Valentina era totalmente opuesto a ese bajo instinto que le producía Laura cada vez que estaba cerca de ella. 

  Javier inmediatamente intervino diciendo: 

  — Bueno pero pasemos a la sala a sentarnos, creo que ha llegado el momento de darles una excelente noticia. ¿No es así cariño? 

  Laura lo miraba un poco extrañada ya que no sabía a ciencia cierta a qué noticia se refería y mucho menos que era lo que tenía pensado hacer. 

  — No entiendo Javier a qué te refieres. 

  — Por favor Laura, deja a un lado la vergüenza, sé que no es fácil dar esta noticia a tu hija que ya es toda una mujer casada, pero sin embargo estoy muy seguro de que al enterarse la vamos a hacer muy feliz. 

  — Papá me tienes en ascuas, ¿Pero de qué noticia estás hablando? Alejandro y yo estamos ansiosos por saber de qué se trata. 

  Javier ya estaba a punto de dar su grandiosa noticia mientras Sandra se encontraba detrás de una cortina escondida escuchando todo lo que estaba sucediendo en la sala. 

  Ella más que nadie sabía todo lo que había pasado entre Laura y Alejandro, y por esa razón tenía mucha curiosidad por saber qué pretendía hacer Javier ahora que los tenía a ambos frente a frente. 

  — Bueno, para que no sigan comiendo más ansias, voy a decirles lo que está sucediendo. Como se habrán dado cuenta después de mi recuperación, Laura y yo decidimos retomar nuestra vida en pareja. ¿No es cierto amorcito? 

  Alejandro enseguida clavó los ojos en Laura para saber si eso que estaba diciendo Javier era verdad, ella con todo el dolor de su alma y esquivando la mirada de Alejandro, respondió: 

  — Sí, es verdad. 

  Javier sintiéndose satisfecho por haber logrado que Laura confirmara sus palabras, continuó hablando con toda la intención de que Alejandro sufriera del coraje: 

  — Bueno como sabrán mi recuperación ha sido prácticamente un milagro y he quedado muy bien a pesar de las pocas esperanzas que me habían dado los médicos. Y Laura y yo, hemos recuperado nuestra relación de pareja y eso ha traído como consecuencia la feliz noticia de que estamos esperando un hijo. 

  Valentina fue la primera en levantarse del sofá impresionada y pegando un grito de emoción: 

  — ¿En serio? ¡Voy a tener un hermanito! No puedo creerlo, felicidades a los dos, no saben la alegría que me han dado. Creí por un momento que ustedes ya no iban a volver a estar juntos. 

  Laura estaba en shock ya que Javier no le había notificado lo que pensaba hacer. Por su parte Alejandro se puso más pálido de lo que ya se encontraba, no se movía del sofá, miraba fijamente a Laura mientras tragaba grueso. Como no estaba enterado realmente de lo que sucedía, en ese momento solo llegó a pensar: 

  “Laura le ha hecho creer a Javier que ese hijo es suyo, ¿Pero cómo se le ocurre hacer algo así? Además esto corrobora que todo lo que ha dicho el Señor Javier es verdad, ella volvió a ser su mujer” 

  Javier no le quitaba la mirada a Alejandro, estaba consciente de que le había causado un gran disgusto y que de alguna manera estaba sufriendo al ver que había perdido a Laura por completo. 

  Por su parte Sandra estaba hecha una furia, ella no sabía que ese hijo que estaba esperando Laura era realmente de Alejandro. Y en vista de que Javier tenía varias noches durmiendo en la misma habitación con ella, le hicieron creer que efectivamente Laura le iba a dar otro hijo. 

  Realmente fue una noticia muy impactante para todos, el único que mantenía la sonrisa en el rostro sintiéndose muy contento con el efecto que estaba causando, era Javier. 

  Valentina al ver que Alejandro no manifestaba ningún tipo de emoción y se había quedado totalmente callado, enseguida pensó que tal vez su malestar era en vista de que ella no había podido darle un hijo aún. 

  Así que se acercó a él con mucha ternura mientras le decía: 

  — Cariño por favor cambia ese ánimo, ¿No vas a felicitar a mis padres? 

  Javier quería seguir metiendo el dedo en la llaga así que no esperó mucho tiempo para dirigirse a Alejandro diciendo: 

  — ¿Alejandro qué te pasa? Veo que la noticia no fue de tu agrado. 

  Valentina tratando de defenderlo en vista de lo que ella creía que estaba sintiendo Alejandro, respondió por él diciendo: 

  — ¡Claro que está contento papá! Lo que pasa es que Alejandro está muy afligido porque aún no he podido salir embarazada y justamente por esa razón vinimos a hablar contigo, porque hasta que yo no le dé un hijo no podrá recibir la herencia de su padre. 

  Alejandro que había permanecido callado ante aquel acontecimiento que lo había afectado notablemente, se levantó del sofá furioso mientras mandaba a callar a Valentina: 

  — ¡ Cállate Valentina! Es mejor que nos marchemos de aquí. 

  — Pero

 cariño no te pongas así, entiendo que sea sorpresivo para ti que hayan sido mis padres los que estén esperando un hijo en vez de nosotros que somos mucho más jóvenes, Pero sabes perfectamente que necesitamos la ayuda económica de papá y para eso hemos venido. 

  (…) 

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