Tips para evitar y/o superar los bloqueos creativos

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Hablemos del tan temido bloqueo. Ya superaste eso que no te dejaba empezar, has escrito veinte páginas sin parar y de repente… la inspiración se ha ido, pues tienes que traerla de vuelta, aunque sea de los pelos. ¿cómo? No es tan fácil como parece, la verdad es que muchos escritores nóveles se hunden en sus bloqueos, por eso mis consejos de hoy estarán enfocados principalmente a evitar el bloqueo antes de que suceda, pero también te servirán como recursos para vencerlo en caso de que ya te haya alcanzado. Ahí te van estos cuatro maravillosos consejos.

1. Crea un bosquejo de tu historia.

A menudo, quienes sufrimos de bloqueos, somos escritores mapa sin un mapa, seguro ya sabes qué es un escritor mapa y un escritor brújula, pero ¿ya sabes que tipo eres tú? Si no, tienes que leer el siguiente artículo que incluirá un test. Pero, volviendo al tema, no quiero decir que solo los escritores mapa sufren de bloqueos; independientemente del tipo de escritor que seas, puedes verte en el aprieto de perder la inspiración, por lo que no te vendrá mal hacer un esquema que te permita definir, a grandes rasgos, tu obra y así evitar estos tropiezos. Mas adelante dedicaré un artículo completo a la elaboración del esquema, las fichas de personajes y otras herramientas útiles para ir esbozando el esqueleto de tu novela. Lo sé; estoy ofreciendo ya muchos futuros artículos, pero es que no puedo evitar emocionarme con todo lo que he aprendido y quiero compartirlo.

Volviendo al esquema, puedes hacerlo en forma de resumen en una o dos páginas. Esto, sin duda, te ayudará a fijarte un rumbo de escritura. Divide el resumen en inicio, desarrollo y cierre.

Otra forma de esbozar tu historia, y es la que yo, particularmente uso, es a modo de lista; usando viñetas con los sucesos principales en orden cronológico, por ejemplo:

· Los padres de Teresa mueren

· Teresa vive 4 años en un orfanato

· Teresa es adoptada siendo adolescente por una pareja joven con problemas en su matrimonio.

· Teresa va a la escuela y conoce a Elizabeth quien es mala influencia

· Teresa empieza a escapar de casa y a drogarse

· La madre adoptiva de Teresa muere de forma misteriosa

· Teresa investiga la muerte de su madre adoptiva

· Teresa descubre que su padre adoptivo es un asesino serial

· Teresa es asesinada por su padre adoptivo

¡Listo! La historia de Teresa Tiene principio, desarrollo y final. Ahora solo tienes que crear situaciones, acontecimientos y personajes que lleven a que los hechos en tu lista ocurran. Tal vez puedes empezar a escribir algunos sucesos importantes en la vida de Teresa con sus padres biológicos, pero tu novela no necesariamente tendría que comenzar con estos hechos; puedes salpicarlos como “flashbacks” durante el desarrollo de la historia. Luego está su vida en el orfanato, piensa en todas las situaciones que pudieran ocurrirle a una niña de aproximadamente siete u ocho años en un orfanato, ¿hizo amigos o enemigos? ¿algún trabajador o trabajadora era cruel o especialmente amable con ella? describe el momento en que la adoptan, sus impresiones de sus nuevos padres, de la casa, ¿Cómo la tratan? ¿Cuándo y como empieza a darse cuenta de que algo no anda bien entre esta pareja? ¿Cómo conoce a Elizabeth? las drogas y el alcohol, los chicos, la muerte de la madre adoptiva, en fin, hay tanta tela que cortar en torno a cada acontecimiento principal, y las ideas brotan a borbotones gracias a una simple lista.

2. Notas, apuntes, grabaciones.

Algo que tienes que tener claro es que, si la inspiración llega, tiene que encontrarte trabajando, no lo he dicho yo, lo dijo Picasso y, aunque no fue escritor, estamos seguros de que la inspiración no lo encontró durmiendo.

Jamás pienses que un escritor se sienta a escribir solo cuando su musa lo decide, cuando está inspirado y las ideas llueven; es totalmente necesario que establezcas un horario para escribir, preferiblemente deberías hacerlo a diario, pero esto dependerá de tus circunstancias. Sin embargo, suele ocurrir que las ideas surgen en cualquier momento del día menos en el que has dispuesto para escribir, en ese caso, procura tener siempre a la mano papel y lápiz para apuntar notas breves que podrás usar luego, también puedes grabar notas de audio en tu teléfono móvil. Por ejemplo, estás viendo una peli en la que ves a una niña con un relicario y de pronto se te ocurrió que los padres biológicos de Teresa le regalaron un relicario que ella atesora muchísimo, apuntalo, ¡rápido! Cuando sea tu hora de escribir, podrás ampliar esta idea, tal vez algún personaje, como un niño o niña en el orfanato trata de quitarle el relicario y Teresa le propina un mordisco que termina por meterla en problemas, estando castigada descubre que, o conoce a, y de esa simple idea surgió más tela para cortar.

3. Date un “break”

Pero, ¿Qué pasa si has hecho un esquema, tienes un montón de apuntes hechos en el transcurso del día y aun así te sientas frente al ordenador y no sale nada? Tampoco tienes que torturarte, tal vez has tenido un mal día, date un tiempo (no demasiado largo) pero no te hablo de un tiempo para holgazanear, ¡No! eso jamás. Date una ducha con agua tibia, o fría, toma una copa de vino o una taza de café, según sea tu preferencia. Luego, escribe, pero no tu novela, escribe cualquier otra cosa, ¿tienes un blog? Escribe un artículo, ¿estás en grupos de escritores en redes sociales? lee las publicaciones de otros usuarios y si es posible coméntales (ojo, ten cuidado con ponerte a ver memes durante tres horas con la excusa de estar dándote un break). Durante ese descanso también puedes leer, escuchar tu música favorita, ver una película de esas que te emocionan. Seguro que después de esto quedarás renovado para poner otra vez manos a la obra.

4. Para todo hay un tiempo

Si eres perfeccionista seguro cometes el grave error de escribir un párrafo y detenerte a releerlo una y otra vez antes de comenzar con el siguiente. Tenías muchas ideas en la cabeza cuando te sentaste a escribir, pero le has dado tantas vueltas a lo que has producido, cambiando una frase por otra, quitando aquí, poniendo allá, que se te ha ido el día en corregir un miserable párrafo. Las ideas que tenías se han esfumado y acabas frustrado.

Como lo dice el título de este apartado, para todo hay un tiempo, jamás deberías escribir y corregir a la vez, esto, porque son dos tareas en las que utilizas partes de tu cerebro totalmente diferentes y es recomendable que trates de concentrarte en una a la vez.

Entonces, lo que debes hacer es dividir tu trabajo en horarios diferentes para escribir y corregir, a mí me funciona escribir dos horas diarias de lunes a viernes y corregir los días sábados. Pero si no aguantas la tentación de corregir tus textos a diario, dedica una cantidad de tiempo a escribir, fijándote una meta diaria de palabras, y otra cantidad de tiempo dedícala al trabajo de corrección o edición.

A veces suele suceder que estas escribiendo y no puedes evitar fijarte en algo que no te cuadra en la oración anterior, simplemente resáltalo; si usas un procesador de textos como word, tienes la opción de resaltar o subrayar esas partes que te hacen ruido para que, a la hora de corregir, recuerdes los puntos que querías cambiar.

Ahora cuéntame, ¿sufres de bloqueos? ¿Qué te han parecido estos tips? ¿tienes algún otro consejo que pueda ayudarnos a evitar o vencer el bloqueo? compártelo en los comentarios para que todos nos beneficiemos de tu experiencia.

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