Por culpa de mi memoria5to capítulo 

En este momento comienza la verdadera historia …

Mi nombre es Santiago García tengo 27 años y yo soy el padre y ex pareja de María.

Esa tarde estaba llamando, escribiendo y buscando por todas las redes a María, tenía un presentimiento fuerte de esos que uno sabe que algo malo está pasando.

Pasaban las horas y no había respuestas de ella y yo ya me estaba desesperando. Decidí calmarme y espere a que ella me contestará, de seguro estaba ocupada o dormida. Me puse a ver fotos con ella y de ella y nuestro hijo y me dolia saber que no estábamos juntos. No la culpo el hecho de haber perdido la memoria, ya era un duro golpe para ella y algo muy traumático y estresante, intente de todas las maneras posibles de volver a enamorarla, de esperarla, de amarla, pero no lo logré, las discusiones y problemas nos Dabo, quizás Debí haber hecho más, no dejarla sola y mucho menos alejarme del niño. Ya me había alejado de otro hijo que tuve hace tiempo y esos dos golpes me están matando.

En fin pasaron las horas y no tuve respuesta de ella, a la madrugada me llegó una llamada y era de la madre de María, ya solo ver ese nombre todo mi cuerpo se estremeció y al contestar más.

-“¿Hola? Hablé.

-“Hola” me respondió con una voz chillona y en el fondo se escuchaba los gritos de llanto de mi hijo.  Me alarme y me esperaba para recibir lo peor o al menos eso creí.

-¿Qué pasó, señora Andrea? Pregunté.

-” hijo, María se fue de la casa, esta es la hora y no ha llegado y el niño no deja de buscarla y llamarla. No se llevó el celular, ni cartera nada”

Respondió .

Escuchar esa palabras hizo que mi corazón se congelará, el tiempo detuviera y temiera lo peor

¿Dónde puedo estar? ¿Qué le pasó? Eran las preguntas que me hacía en ese momento, no podía pronunciar palabra, no podía ni moverme.

-” halo? , “Hola, hijo?” Escuchaba pero no era capaz de responder.

-“¡Qué pasó!” Solo pude preguntar…

Discutimos, ella estaba muy mal, no sé qué pasó, no se dónde está. Tengo que colgar, el niño está mal y necesito calmarlo ” ya avisamos a la policía, toca esperar 24h y no sé más ”  Respondió y yo no era capaz de hablar.

-“ok, hasta luego” respondí y colgué y solo pude ponerme a llorar, de hecho ya estaba llorando y no supe ni en qué momento.

Esperar, esperar, esperar eran las palabras que más resonaban. Pero no, no podía esperar, con lo ahorros guardados salí de la casa y cogí un bus hasta allá. Debía estar allá, debía buscarla, debía cuidar a mi hijo, si debía, pero todo eso lo debí haber hecho antes de que esto pasará…

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