Mexicanidad, mexicayotl, ¿nueva reinterpretación milenarista y occidental?

El milenarismo y el discurso profético son elementos esenciales de los movimientos nativistas y revitalistas con un discurso que idealiza la restauración de la cultura nativa americana ancestral (o anahuaca), asociado en algunos casos a la presencia o acción de líder(es) mesiánico(s), esto es algo universal, no exclusivo de México, hay que distinguir que los movimientos reivindicacionistas de gran auge en redes no son indigenistas, son indianistas y la mexicanidad, que a veces llaman mexicayotl, es el principal movimiento indianista en nuestro país, conteniendo un “corpus” profético, apelando a la “autoridad de la tradición”, ostentada por los líderes de tal movimiento. (de la Peña, 2012)

El movimiento, como hidra, mantiene varias cabezas, siendo conformados principalmente por mestizos de origen urbano que se encuentran ávidos de reencontrarse con sus auténticas raíces y promueven actividades sociales para despertar y revitalizar la ancestral civilización, elemento étnico que lo caracteriza desde los 80, conformándose por jóvenes de clase media que pertenecieron también a movimientos ecológicos, hippies y grupos de religiosidad Nueva Era (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) que mantienen danzas, ceremonias y rituales inspirados en aspectos nativos, dicen aprender las lenguas originarias y rescatar la terapéutica tradicional, interpretan códices, monumentos, reescriben la historia del país con su propia perspectiva, entre otras actividades, es en sí mismo, un movimiento neoindio complejo que tiene muchas aristas, políticas, religiosas, artísticas, históricas, pero todas mantienen el común de las profecías a pesar de que les guste a muchos de estos grupos no hablar de ellas en ese término dado que es un vocablo asociado a la religión (específicamente la cristiana, de la que reniega), pero la utopía mexicanista está basada en un cuerpo legal de profecías creídas que justifican, legitiman y explican la ideología mantenida subjetivamente y creída históricamente como el renacimiento autóctono. (de la Peña, 2012) (Vázquez Hernández, 1999)

Cuando hablamos de profecías nos referimos a un fenómeno que acorde al termino griego de prophētēs indica a alguien cuya función en el culto es «hablar por» un dios, entregando mensajes en un santuario donde el dios hizo su aparición, más se ha utilizado, por influencia judeocristiana para todos aquellos que tienen un rol fundamental en la fundación de las religiones, además de que el termino prophētēs remite en ocasiones al discurso oral de la divinidad y en otras ocasiones al intérprete de los signos adivinatorios en el santuario, (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005) que como veremos más adelante, es aplicable en ambos casos a la mexicanidad o sus líderes.

La mexicanidad es un movimiento cultural, político y espiritual (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) se divide en dos vertientes: mexicanidad radical y nueva mexicanidad. (de la Peña, 2012) La mexicanidad, o mexicayotl, con un tinte “ancestralista” (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) es un movimiento nacionalista excluyente con lo no mexica que es entendida como pilar fundamental de la identidad mexicana, identidad que fue brutalmente eliminada y debe ser reconquistada para la real independencia de México. (Vázquez Hernández, 1999)

Entre los grupos menos radicales (neomexicanidad) encontraremos a los danzantes aztecas con su sincretismo con el catolicismo, dentro de la red Nueva Era, (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) donde el ideal nacionalista y racista es parco, los Centros e Institutos Culturales de la Mexicanidad son más bien centros de adoctrinamiento que de enseñanza de lengua y cultura nahuatl, buscando propagar entre los estudiantes la ideología mexicanista. De los grupos radicales, tenemos aquellos de tendencia política, nacionalista e ideas raciales: Movimiento Confederado Restaurador de Anahuak, Fuerza Nacionalista Azteca, Águilas Negras, Patria Grande, (Vázquez Hernández, 1999) así como la Tenochcayotl.

Todos estos grupos creen que la única posibilidad de emancipación es el nacionalismo radical, aunque han articulado o inventado sus propios orígenes, aunque muchos respondan más bien a los intereses personales de su creador, como el caso del Movimiento Confederado Restaurador de la Cultura de Ananuak, reflejo de la constante búsqueda de identidad personal, social y nacional de Rodolfo Nieva, quien organizó constantemente movimientos, siendo Nieva un personaje relacionado con la política en la década del 40 y que ocupó varios puestos públicos. (Vázquez Hernández, 1999)

Cuauhtémoc.

La más popular de las profecías tiene que ver con Cuauhtémoc, el más importante en el seno de la mexicanidad radical, la doctora Eulalia Guzmán y el licenciado Rodolfo Nieva están relacionados con la promoción de su culto al grado de que algunas creencias consideran su retorno para que se dé el renacimiento de la cultura autóctona. Guzmán fue arqueóloga y es el origen de la polémica en el descubrimiento de los restos de Ichcateopan, Gro., apoyada en la tradición oral, (de la Peña, 2012) esta asunción es complementaria con la de los nevi’im (pl. de navi’, término hebreo que fue traducido por prophētēs), la doctora Guzmán y el licenciado Nieva se convierten así en los dos primeros profetas que revelaron el misterio, «Voz que clama en el desierto: preparad el camino del Señor». (Sociedad Bíblica Iberoamericana, 1999)

Este conocimiento es supuestamente remontable a la época prehispánica, se habla de diez cartas vivas, interpretadas como diez generaciones de celosos guardianes que ocultaban el secreto de la tumba de Cuauhtémoc, siendo sus descendientes; Salvador Rodríguez Juárez dio a conocer el lugar de la tumba, considerado por Guzmán y demás mexicanistas como el último descendiente directo de Cuauhtémoc, la última carta viva, (de la Peña, 2012) analogía que responde no a la tradición religiosa mesoamericana sino a la de un misterio oculto y manifestado a los consagrados, asemejándose más a Colosenses 1:21. (Sociedad Bíblica Iberoamericana, 1999)

Más aquí hay algo muy extraño, es decir, ¿cuánto dura una generación? La mayoría se decanta por 30 años, (Mannheim, 1993) eso quiere decir que desde la muerte de Cuauhtémoc en 1525, tenemos que las 10 generaciones se cumplen en 1825, es decir, trescientos años, esto porque cada 30 años se cumplen transformaciones esenciales, si asumimos que la generación es el ciclo de 52 años en el que se realizaba el toxiuh molpillia, tampoco se sostiene la interpretación porque las 10 generaciones se cumplirían en el 2045, no en el siglo XX. La única manera en que podemos asumir que era momento adecuado, es si nos atenemos a la explicación de la profecía como lo hace Victor Turner, dentro del marco de evolución social en que los profetas aparecen en períodos de transición sociales, (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005) más el problema es el discernimiento de los tiempos, dado que el Movimiento Confederado Restaurador de la Cultura del Anáhuac (MRCA) refiere que el consejo de ancianos de Tenochtitlan indicó que debían pasar 500 años después del inicio del Quinto Sol, se habría de retornarse a las costumbres de raíz “indígena” como lo son el conocimiento del nahuatl y la fundación de comunidades democráticas a las que llamó “calpillis”, (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) al parece mucho conocimiento de nahuatl no tenían.

Este hombre, Salvador, remontaba su historia al tiempo de la Conquista, (de la Peña, 2012) lo que resulta de particular importancia dado que como otros profetas del ámbito moderno, se proclama a sí mismo como emisario de una mensaje divino, si bien, los grupos apoyan a aquellos profetas que expresan sus intereses, rara vez se encuentran estos hombres audiencias significativas, la mexicanidad, junto al pentecostalismo y mormonismo, lo ha hecho. (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005) La historia refiere que la familia de Salvador está originada en la esposa de Cortés, Catalina Juárez, quien tuvo un hijo con un príncipe chontal, emparentado con Cuauhtémoc, que era esclavo de este y fue enviado a Cuba para que la sirviera, cuando Cortés asesina a su esposa, el padre huye con el niño a Zompancuauhtin, el niño, llamado Juan, es el que da inicio a la genealogía de los Juárez, familia que cuenta que los restos de Cuauhtémoc fueron llevados en secreto hasta Ichcateopan, fray Juan de Tecto, confesor de Cuauhtémoc, fue muerto también por Cortés al no quebrantar el secreto de confesión del tlatoani, fray Toribio de Benavente fue encargado para investigar lo ocurrido a Tecto y sus pesquisas lo llevan a los restos de Cuauhtémoc, siendo Motolinía quien en 1529 exigió que se exhumaran para darles cristiana sepultura y se erigiera una iglesia sobre el sepulcro, Sta. Mª de la Asunción de Ichcateopan, colocando una placa de cobre. (de la Peña, 2012)

Motolinía fue quien se llevó a Juan y Cruz a la Puebla de los Ángeles para cristianizarlos, Juan regresó a Ichcateopan con un sobre, un relicario y el secreto de la tumba de Cuauhtémoc, un consejo de ancianos que se formó alrededor de él y llamada la “Guardia de los siglos” lo apoyó, así obtuvo Salvador Rodríguez la herencia de documentos, objetos y tradición oral, siendo él descendiente de nueve “cartas vivas” y perteneciendo a la dinastía “Moctezuma-Chimalpopoca”, conocimiento que hizo público el 2 de febrero de 1949, con el presbítero de la iglesia, David Salgado. Explicaciones de la fecha si no hay elementos proféticos, no es posible encontrar, Rodríguez dijo que se decidió para cumplir la profecía que hablaba de su regreso, escrita por Motolinía. (de la Peña, 2012)

La profecía en cuestión es la ya conocida “cuando el rostro del señor Cuauhtémoc aparezca en un valor de cinco, el tiempo habrá llegado”, cumplida cuando fue acuñada la moneda de cinco pesos con el rostro de Cuauhtémoc. Para los mexicanistas, no es un hecho histórico o arqueológico, es el anuncio de una nueva era anunciada en persona por Cuauhtémoc, la ya tan conocida “consigna de Anáhuac/mexicayotl”, dada a conocer a Rodríguez por los “guardianes de la tradición” en los años 50 y supuestamente proclamada por Cuauhtémoc el 12 de agosto de 1521 que cae Tlatelolco:

Nuestro sol se ha puesto, nuestro sol se ha ocultado y nos ha dejado en la más total obscuridad. Pero sabemos que él se elevará de nuevo para iluminarnos. Mientras él permanezca ahí, en el Mictlan, debemos unirnos y ocultar en nuestro corazón todo lo que amamos. Ocultemos nuestros templos (teocaltin), nuestras escuelas (calmecah), nuestros terrenos de juego (telpochcaltin), nuestras casas del canto (cuicacaltin). Dejemos las calles desiertas y encerrémonos en nuestras casas, ahí estará nuestro teocaltin, nuestro calmecah, nuestro telpochcaltin y nuestra cuicacaltin. A partir de ahora y hasta que el nuevo sol aparezca. Los padres y las madres serán los maestros y los guías que llevarán de la mano a sus hijos mientras vivan. Que los padres y la madres no olviden jamás, decir a sus hijos lo que ha sido hasta hoy Anáhuac, protegida por los dioses y como resultado de las buenas costumbres y la buena educación que nuestros ancestros nos inculcaron con tanta perseverancia. Que no olviden tampoco decir a sus hijos cómo se elevará lo que un día será de nuevo Anáhuac, el país del nuevo sol. (de la Peña, 2012) (Vázquez Hernández, 1999)

La asunción de que fue Cuauhtémoc quien la profirió lo remite a las concepciones antiguas y tribales de la profecía en que el líder o “profeta” es quien carga con tales responsabilidades espirituales de la tribu, quien tiene acceso a un conocimiento vedado para el resto, más son concepciones de sociedades que no tienen escritura y que parecen decantar que la sociedad mexica, prefería la profecía oral con una marginal o escasa presencia de adivinación, como en la religión israelita. (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005)

Además, suponiendo obedecer al último mandato de Cuauhtémoc, se dan paráfrasis de la misma en un renacer nacionalista, en su Orden Social Mexicano, Nieva excluye cualquier otra concepción sobre la evolución social que no sea la mexicayotl y aborda el tema de “raza”, estableciendo que el estado civilizatorio mexicano «deberá ser superior al de los demás pueblos de la tierra» y liga la Independencia, Revolución de Ayutla, Reforma y Revolución con la Consigna y como actos hechos para cumplirla. Para Nieva, la raza es elemento fundamental de la pertenencia a América y el mestizaje es señal de deterioro. (Vázquez Hernández, 1999)

Nieva fue el encargado de difundirla, dijo que Estanislao Ramírez, ingeniero nativo de Tláhuac, supuesto depositario de la tradición oral, fue el encargado de hacer que la conociera, otra versión dice que fue Atilano, de Sn. Lorenzo Tlacoyucan el que la transmitió en nahuatl a Clemente Alvarado, de Sta. Ana Tlacotenco, quien se la comunicó a José González Rodríguez, de Sta. Cruz Acalpixcan. Cualquiera sea la versión, es el principal combustible de los mexicanistas. (de la Peña, 2012)

Destaca la interpretación de Bernardina Green, líder de un grupo mexicanista y autonombrada profetisa que ve en la Virgen de Guadalupe a una mujer encinta y adormilada (brazaletes de conejo y lazo negro en su vientre) rodeada de rayos solares, como una figura que espera un salvador asociado a Cuauhtémoc, la Virgen representa a la madre tierra (patria mexicana) que duerme y debe dar a luz a un redentor (ángel con alas de águila a sus pies), él será quien anuncie el Sexto Sol. (de la Peña, 2012) Más la interpretación de Bernardina no es la común, por lo general, para los grupos mexicanistas, el ser mestizo es sinónimo de ser inferior, no mexicano, adoptando términos modernos lo llaman ahora “estar colonizado” y permiten el desprecio por aquellos que no mantienen la pureza racial pregonada.

Quetzalcóatl, milenarismo y edad emplumada áurea.

Los mexicanistas dicen que hay dos ciclos temporales, jugando con los números para buscar leyes para la correspondencia individual entre el humano y lo humanamente universal, (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005) como hacen al tratar de equiparar el calendario de 260 días con el período de gestación humano; para ellos, el primero período es el diurno, regido por Quetzalcóatl y con duración de 678 años, así como el nocturno, de 468, el primero, comenzó en el 843 d. C. y terminó en 1521, el ciclo nocturno de 468 años está regido por Tezcatlipoca y culminó en 1989, año en que debía iniciarse el nuevo ciclo diurno, regido por Quetzalcóatl, pero claro, como en todo movimiento profético, existen intensos debates, no hay una fecha en particular para el fin o inicio, tampoco en los “signos” que anuncian la llegada del Sexto Sol, estos grupos de mexicanidad están marcados por un adventismo atento a toda clase de eventos que anuncian el fin del Quinto Sol y el comienzo del Sexto. (de la Peña, 2012)

Algunos dicen que el fin del Quinto Sol fue 1987, estableciendo el cálculo a partir de 1519, otros que es 1988, haciéndolo coincidir con las elecciones presidenciales en que participó Cuauhtémoc Cárdenas, otros que fue en 1996, cuando este mismo político fue gobernador de la capital, otros dicen que fue el 2000, mientras para algunos es 1994, año del levantamiento armado zapatista en Chiapas. Más todos los mexicanistas, independientemente de la fecha, creen que es un hecho su llegada, (de la Peña, 2012) Todo esto es lo que encontramos en el milenarismo, cuestionamientos de los signos, secuencias y duración de la vida humana: ¿qué marca el fin?, ¿en qué edad estamos?, exactamente, ¿cuánto tiempo tenemos? Lo cierto es que aunque no puedan dar fechas, para ellos, (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005) como para los milenaristas, el fin está cerca, inmediato.

La supuesta asociación de Aztlan, mítico origen de los mexicas, con Mexcaltitlan, en Nayarit, es más bien una decisión política que histórica, en 1986 se declaró que eran la misma ciudad, sin fundamento, más que el aumentar el comercio y el turismo, para los mexicanistas aquello es confirmación de las profecías restauracionistas y aumentaron el turismo a la localidad, el primer encuentro de la mexicanidad fue ahí, en 1989. (de la Peña, 2012) La popularidad del lugar no es en vano, como cualquier movimiento milenarista, los mexicanistas propugnan la migración como la experiencia primaria, vicaria, confunden la vieja casa con la antigua, dado que es una metáfora de la visión mítica dislocada de expulsión, tanto más intransigente la noción del hogar, cuando más se proveerán de apologías o actuaciones en la migración como metáfora dominante. (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005)

Lo mismo ocurre con las excavaciones del Templo Mayor en 1978, declarando que es un redescubrimiento enorme el que se avecina, por ello es que al monolito de Coyolxauhqui le dan un significado heterogéneo. El Zócalo ha sido tomado desde 1982 para eventos y proselitismo, difundir ideales, vender publicaciones, al resto de lugares enterrados bajo el Centro Histórico le dan una serie de misteriosos secretos enterrados y alimentan fantasías. (de la Peña, 2012)

El retorno de objetos prehispánicos es otro aspecto importante, cuando el papa Juan Pablo II donó el Códice Badiano, así como la repatriación del Códice Aubin (Tonalamatl Aubin) de la Biblioteca de París, son celebrados como importantes signos de restauración; igual que el Pantli encontrado en el Vaticano. (de la Peña, 2012)

Entre todos los objetos el que mayor ilusión y esperanzas despierta es el penacho de Moctezuma o Quetzalcopilli, considerado por algunos como la corona de México, no podemos hablar de este objeto y del activismo mexicanista si no hablamos de Xoconochtle, quien desde 1986 reclama su devolución, siendo muy conocido en Europa, su verdadero nombre, Antonio Gomora, discípulo de Felipe Aranda, guía de turistas en el MNAH, partidario de la mexicanidad radical, en 1988 Xoconochtle publicó un libro traducido al alemán: «Juicio a España. Testigos…Aztecas», defendiendo ideas de Rodolfo Nievas e Ignacio Romerovargas sobre Mesoamérica, niega la existencia de la antropotisia, afirma que los mexicas no tenían concepción religiosa sino científica, para él las fuentes hispanas están plagadas de calumnias, refiere que el náhuatl es la lengua más armónica que existe. (de la Peña, 2012)

Radica en Europa, Austria, específicamente, Xoconochtle afirma ser políglota, además de nahuatl y español, dice hablar alemán, inglés e italiano, creó un grupo llamado “Yancuicanáuac” para esparcir la ideología mexicanista, se dedica a hacer ceremonias frente al Museo de Etnografía de Viena y recabar firmas de austriacos para la devolución del penacho, Xoconochtle se ha convertido ya en parte del folclore vienés, ha participado en conferencias, manifestaciones y foros a nombre de los indígenas. Para Xoconochtle, la devolución del penacho es el signo de retorno de Moctezuma entre los mexicanos y el arribo del Sexto Sol, (de la Peña, 2012) de la edad áurea, la utopía emplumada equiparable al milenio de los cristianos.

Mexicanidad y Nueva Era.

La mexicanidad está estrechamente ligada a la subcultura Nueva Era, que también engloba distintas expresiones nativo americanas, (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023) cuya doctrina es el nacimiento de la civilización antimaterialista inspirada en valores “espirituales” a causa del cambio de la era de Piscis a la de Acuario, más para los mexicanos ha adquirido un acento indianista, la era de Acuario es el resurgir de las civilizaciones prehispánicas con el retorno de Quetzalcóatl con un cambio de los centros de energías cósmicas del Tíbet a Latinoamérica para la Gran Fraternidad Universal, la polaridad de la era de Piscis era Occidente-Oriente, en la de Acuario será Norte-Sur, con las energías cósmicas condensadas en los Andes para dar lugar al nacimiento de una nueva civilización que se extenderá por América y después al resto del mundo, aunque Ayocuan, clave para el nacimiento de la neomexicanidad, declara que no es en los Andes, sino en México, donde está el llamado a ser cuna de la civilización (de la Peña, 2012) que será una edad dorada, un Milenio, un Nuevo Mundo con la restauración a la pureza perdida, según la imagen milenarista que supone la fortuna futura primada de nostalgia y para la que se preparan. (Jones, Encyclopedia of Religion, 2005)

No es muy claro quién es Ayocuan, pues es el seudónimo de un escritor que publicó “La Mujer Dormida debe dar a luz” en los años 70, recurriendo a una profecía tibetana, obviamente hace alusión al Iztaccihuatl y el parto es el despertar de la conciencia cósmica, algo que en “Regina. 68 no se olvida”, de Arturo Velasco Piña, se toma en cuenta y que es también libro de culto para los mexicanistas, combinándolo con el movimiento estudiantil del 68, dándoles un símbolo, pues lo transforma de movimiento estudiantil a milenarista y nativista con un discurso mítico, creado y dirigido por su personaje de poderes sagrados y misión divina, encarnación de Cuauhtémoc, de sabiduría tibetana y guía del movimiento, su objetivo no es la democratización sino la mexicanidad y el renacimiento de los valores autóctonos, a sus seguidores se les llama “reginos”. (de la Peña, 2012) (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023)

No es posible olvidar a José Argüelles con su superventas “El factor maya”, este hombre mexico-norteamericano interpreta el 2012 como fin de la era y un nuevo inicio, incluye una explicación del origen del calendario maya en la matriz galáctica que hace posible registrar información en manchas solares que no solo permite comunicarse con inteligencia cósmica sino también vincular la tierra con la galaxia, ha organizado “convergencias armónicas” para concentraciones masivas en sitios arqueológicos para permitir que la tierra entra en resonancia con la “inteligencia” galáctica o Hunab Ku, para así pasar al estado postecnológico, ecológico y planetario. (de la Peña, 2012)

Para Humbatz Men, los iniciados mayas recorrían hace dos mil años la India y el Tíbet, su profecía es que “el pueblo maya se despertará cuando arriben unos seres vestidos con hábitos del color del sol”, aludiendo a la visita de lamas tibetanos en México, organizadas por mexicanistas, una conjunción de nativismo-orientalismo es lo que representa la neomexicanidad, entendiendo nativismo como indianismo. (de la Peña, 2012)

Fantasía ideológica.

El milenarismo, en algunos casos el mesianismo es un componente destacado del imaginario mexicanista, lleno de un adventismo, la nueva civilización, la obsesión por cómputos del tiempo, el Paraíso Perdido, la Eda de Oro, el Reino Milenario, el igualitarismo, la transformación integral social, el redentor (su llegada o retorno), ya sea como guía espiritual, la mexicanidad es un movimiento nativista con fuerte acento mesiánico y milenarista, es una reactualización consciente y organizada de perpetuar aspectos determinados de la cultura mexicana acorde a las ideas que se han hecho de esa cultura. (de la Peña, 2012)

La mexicanidad es algo “sui generis”, complejo, con un “corpus” profético no solamente nacionalista, también planetario, no es ajeno al utopismo moderno, en su seno hay milenarismo religioso, inminentista y disruptivo, milenarismo secular, inmanentista y evolutivo, coexisten muchos movimientos dentro de la mexicanidad, (de la Peña, 2012) pero también racista, todo ello dentro del mundo de la interpretación fantasiosa de la historia, Odena Güemes describe como los “Nahuah” llegaron a Egipto a civilizar, cuando les cuestionaron de dónde venían, este grupo de nahuas contestó “Atlantike”, que supuestamente quiere decir: “vinimos por el Atlántico”, enlazando así el mito de la Atlántida con América y su concepto de restauración etnicista, es claro que gran parte de su historicidad es meramente una invención. (Vázquez Hernández, 1999)

La etnicidad tiene que ver con la raza, la raza de bronce, es tema central y es enemigo quien no forme parte de ella, es “traidor o vendido” el mexicano que desconoce o niega su origen, porque la raza era superior hasta la Conquista y entre todos los pueblos mesoamericanos, los aztecas eran los superiores en el Anahuak, (Vázquez Hernández, 1999) pretendiendo una reindianización de la sociedad de manera aztequizada (Campechano Moreno, 2012) discutir con un mexicanista sobre sus expresiones racistas es igual de ocioso que con los gachupines, por lo cual es mejor tomarlo como ocio a como debate.

La mexicanidad es una religiosidad sectaria, obliga al compromiso y fidelidad, su integrante es un litigante, un “guerrero espiritual”, pero paradójicamente, reniegan de un mestizaje que les permitió reinterpretar, deconstruir, reconstruir y resignificar los mitos prehispánicos, inventan, imaginan la identidad nacional, un constructo social con mito y ficción que tiene un carácter de convocatoria mayor a su realidad. (Vázquez Hernández, 1999)

La paradoja es que a pesar de los reclamos de la natividad y la pureza cultural, tenemos una transculturación con la adopción de la mexicanidad por los chicanos en EE.UU. y su incorporación a círculos esotéricos en América, Asia y Europa y la creación de un neobarroco que sobrepone imágenes de mestizos o indios mexicanos con la ficcionalización de la identidad y sobreabundancia de elementos con el horror vacui, además de las imágenes de elementos prehispánicos tanto en un diseño conceptual fuertemente influenciado por la estética del cómic estadounidense, así como el surgimiento de movimientos reginistas feministas en España y Japón inspirados en la figura de Regina. (Gutiérrez Zúñiga & Torre, 2023)

Las representaciones gráficas en la web de parte de la mexicanidad obedecen más a elementos cargados de simbolismo sobre lo que pretende representar, si aparecen armas, remiten a la mexicanidad radical y se convierten así en propuestas estéticas u político-culturales para representar la metáfora de la (neo)mexicanidad, tales representaciones tienen una connotación ideológica y ética, basada en un estereotipo de lo que es azteca que recurre a elementos gráficos de otras culturas e hibridación de lo azteca con elementos de ciencia ficción, nacida en EE.UU. o estos elementos son variopintos, sacados de contexto, pero fácilmente identificables en cuanto a ser “aztecas” y por ende “mexicanos”, (Campechano Moreno, 2012) entre todos estos elementos podríamos encontrar la intrusión de elementos asiáticos dentro de la concepción de la mexicanidad que tiene de signos que emulen el yin-yang.


Fuentes:

Campechano Moreno, L. Y. (2012). El retorno virtual de Quetzalcóatl: una netnografía de la mexicanidad y neomexicanidad. Cuicuilco, 171-194.

de la Peña, F. (2012). Profecías de la mexicanidad: entre el milenarismo nacionalista y la new age. Cuicuilco, 127-143.

Gutiérrez Zúñiga, C., & Torre, R. d. (11 de Octubre de 2023). La neomexicanidad y los circuitos new age. Obtenido de Open Edition Journals: https://journals.openedition.org/assr/22819?lang=es

Jones, L. (2005). Encyclopedia of Religion (Vol. 11). Farmington Hills: Thomson Gale.

Jones, L. (2005). Encyclopedia of Religion. Farmington Hills: Thomspon Gale.

Mannheim, K. (1993). El problema de las generaciones. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 193-242.

Sociedad Bíblica Iberoamericana. (1999). Biblia Textual: Nuevo Pacto. Seúl: Holman Bible Publishers.

Vázquez Hernández, J. d. (1999). Nacionalismo y racismo en México, el caso de la Mexicanidad (Mexicayotl). México, D.F.: UNAM.

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