¡El gran fraude del Sistema educativo actual!

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¡Saludos, curiosos del conocimiento! Soy Dr Dodo, hoy nos sumergiremos en un viaje hacia el corazón oscuro de los sistemas educativos y el mundo más truculento de los sistemas burocráticos.

¿Y si te dijera que existe un examen imposible de resolver, aun para los más sabios expertos en el mundo? ¿Y si te dijera que el fracaso puede resultar rentable para otros? ¿Que el sistema que está para formarte y educarte tiene graves fallas para conveniencia de otras personas?

Quisiera compartir con ustedes una cita intrigante de Elon Musk, un icono emblema del éxito empresarial, que nos invita a reflexionar: “Si algo es lo suficientemente importante, incluso si las probabilidades están en tu contra, debes seguir intentándolo”.

¿Qué conexión tiene esto con el Sistema de educación? Hoy, nos aventuraremos en las complejidades de esta trama que no tiene que envidiar a las historias más sórdidas de Guerra de Tronos.

Comencemos desglosando que existen 4 graves fallas en el sistema educativo actual, y para empezar debemos ir por la base de la educación en sí mismas. ¿Lo han adivinado? Las ciencias. Y esto nos lleva a nuestro primer grave error.

Error numero 1: ¿Quiénes pueden enseñar ciencias?

La respuesta a esta pregunta debería venir orientada a quienes posean el poder para transmitir dicho conocimiento. Veremos que sucede cuando no se le presta la debida atención a este punto, y para ello debemos ver la evidencia histórica y los resultados.

La antítesis de la enseñanza: el caso Gauss.

Esta historia comienza en el siglo 18, en un aula de clase. Donde cómo podemos ver no tiene mucha diferencia a un aula actual. Y encontramos a un jovencito algo peculiar y único, incapaz de centrar su enfoque trivial, pero con una mente prodigiosa para las matemáticas, debido a su naturaleza conductual fue duramente atacado a nivel educativo por sus maestros ocasionando un grave trauma a su personalidad. Este joven, sin embargo, creció con una mente prodigiosa para las matemáticas, hasta convertirse en la antítesis de los maestros y los pedagogos. Sip, estamos hablando del Príncipe de las matemáticas Karl Fiedrich Gauss.

La evidencia muestra que si el modelo educativo, o quienes guiaron el proceso de aprendizaje hubiera sido diferente, habría cambiado la forma del desempeño pedagógico de Gauss como maestro, y no habría influido en lo absoluto de su habilidad con las matemáticas y los números.

Por desgracia al crecer Gauss con este modelo educativo terminó reproduciendo los mismos modelos negativos que observo durante su aprendizaje considerando que dichas conductas narcisistas o egocéntricas eran propias de la calidad del aprendizaje o del conocimiento.

Gauss creció para convertirse en el peor maestro de matemáticas de la historia y del mundo entero, y no por sus habilidades, sino por la pésima calidad pedagógica del proceso de aprendizaje. ¿Pero que evidencia hay sobre ello? Resulta que al publicar su primer tratado de matemáticas llamado Disquisitiones arithmeticae, de su propio puño y letra en la página 11 del mismo el firma arriba con una frase bastante curiosa que dice “Demonstratio manifesta et studentibus relinquitur” – K. G; “que se traduce como “La demostración es obvia y se le deja al estudiante”.

Gauss por su genialidad no tenía la paciencia o el tiempo para dedicar al proceso de aprendizaje de sus estudiantes ni ningún otro especialista por su propio complejo de superioridad avalado por su genialidad, pero fue negativo en todo sentido porque al morir este se llevó consigo las bases principales de sus métodos de resolución, porque a su criterio eran demasiado evidentes de demostrar, y hasta hoy se ha convertido en la carta aval de muchos maestros quienes consideran que sus estudiantes se encuentran por debajo de su nivel profesional, por lo tanto, no es más que una guerra de egos para demostrar quienes están por encima de la autocracia. (tomado de la rae: Forma de poder en la cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley).

El ideal de la enseñanza: el caso Mandela.

Es prejuicioso comparar una formación en ciencias a una formación social, pero tomen en cuenta que esta evaluación se basa en la calidad del proceso de entrega del conocimiento, es decir, el proceso pedagógico de la enseñanza. Las personas quienes deberían dedicarse a la enseñanza, por lo tanto, tienen que ser las personas que posean no solo el carisma, sino el liderazgo positivo y la humanidad para enseñar a otros, el máximo respeto, y sin duda no hay mejor evidencia en el aval histórico que el Caso de Nelson Mandela. La idea de creer en el máximo potencial humano, la unión, la democracia con el aprovechamiento de los recursos puede traer un beneficio social para el futuro.

Por desgracia para LATAM y otros países del mundo y la entrada del año 2024 muestra que este proceso ha caído en declive y no se encuentran personas adecuadamente formadas para trasmitir el conocimiento en áreas útiles especializadas, conllevando a un estancamiento y extinción de los profesionales en ciencias, tal y como lo podemos ver con la caída en calidad y cantidad de los papers de investigación según la UNESCO. Esto va paralelo a la riqueza de las naciones. La mala administración conlleva a la crisis de los recursos, y con la crisis de recursos se dedica menos a la calidad educativa. Como diría Newton, Causa y efecto. Y por eso nos vemos más rodeados de autócratas en las aulas de clase que de verdaderos líderes o pedagogos objetivos.

Error numero dos: Factores Externos e Internos.

La corrupción pedagógica de Gauss conllevo a un nuevo nivel en la enseñanza, cambiando la dinámica de las interacciones. La relación de Maestro (padre) a alumno (hijo) que era una relación fraterna y de mutuo respeto se pervirtió a una clase de competencia o peor aún, a una guerra entre el maestro y el estudiante. Esta catástrofe ya había sido predicha por el filósofo Juan Jacobo Rosseau, que explicaba al haber estatus de poder eran dinámicas sociales muy parecidas a las que se viven entre el pueblo y el liderazgo del estado, y se generarían niveles de inconformidad basados en la idea de que existiría desigualdad, y como esto rompe la paz social, la culpa era de las ciencias, y bueno, es ahí donde se permitió la puerta abierta a que la política influenciara directamente la escuela.

Rosseau no se equivocó al decir que la escuela, y las universidades son modelos de la sociedad en miniatura, en lo que se equivocó es en aducir que los maestros fueran responsables absolutos de dicho descalabro, cuando estos son víctimas de los procesos del estado. Tampoco ayuda para NADA que haya maestros estilo Gauss conllevando el fracaso estudiantil, la negligencia del sistema a asumir las consecuencias de dichos errores.

Error numero 3: Los métodos antipedagógicos.

¿De qué recursos se valen estos Autócratas para provocar el fracaso estudiantil? Esto es todo un tabú en el mundo educativo, pero aquí te revelaremos lo más nefasto de las estrategias usadas para tal fin.

Comenzamos con la joya de la corona de los métodos más ruines de todos. El Kobayashi Maru.

Aquí va otra historia, esta se remonta durante la segunda guerra mundial. Una anécdota narra la trágica historia del Kobayashi Maru, un destructor que durante el conflicto se encontró en la peor combinación de escenarios posible. Presentaba una falla catastrófica del motor que conllevaría a una explosión inminente. Pero, por si fuera poco, el destructor había sido marcado como objetivo para un ataque aéreo de las fuerzas aliadas, y para colmo, había sido divisado por un submarino de las fuerzas aliadas que lo había condenado para ser un objetivo de un ataque de torpedos.

No habría forma ni manera posible para salvar al destructor, cualquiera de los escenarios conllevaría a la destrucción del mismo.

¿Pero qué tiene que ver eso con el panorama educativo? En el año 2008, los pedagogos encontraron que este escenario sucedía en los esquemas de evaluación y lo bautizaron con este nombre: Los exámenes Kobayashi Maru. Un examen imposible de aprobar.

¿Cuáles son los elementos que caracterizan a esta clase de exámenes? Aquí vemos sus principales características, primero, tenemos un argumento de tabulación irrazonable, digamos que un método cuya resolución requiera al menos 5 etapas fuera ponderado al mismo nivel que una respuesta que tuviera tan solo 1 etapa. Esto implicaría que para un estudiante debería esforzarse 5 veces más por un examen a nivel operativo que lo que realmente necesita.

Segundo: Un tiempo operativo de resolución ilógico. Un examen promedio se pondera para ser evaluado en un periodo de 120 minutos, pero esta clase de exámenes no ajusta debidamente el tiempo puesto que las horas académicas se manejan en tiempos de 45 minutos, no en tiempos de 60 minutos, esto quiere decir que un examen cuya dificultad exacta debería corresponder a 120 minutos, tienen solo 90 minutos nulificando la capacidad de resolución del estudiante, por cuanto no le da tiempo suficiente de ponderar las preguntas faltantes.

Tercero: Dificultad aumentada. Digamos que un examen se debe manejar de acuerdo al nivel que se trata de ponderar, no es igual la dificultad que debe presentar un examen de secundaria, al que debe presentar un examen de un instituto de educación superior, y este a su vez debe corresponder un examen de nivel de semestre que no es igual a un examen de maestría, y así sucesivamente. Pero digamos que un autócrata decide ajustar innecesariamente la dificultad de un examen de secundaria para hacerlo de nivel universitario, y que un examen universitario ya tenga el nivel de doctorado. Caos total.

Se conoce que ciertas carreras profesionales que demandan un nivel de dominio y de conocimiento de alto nivel acorde a dicho ejercicio como las profesiones médicas, y estaría bien si lo consideramos en un examen pedagógico y fuera solamente eso, pero en este escenario es un fracaso anunciado con el conjunto de las demás circunstancias.

Cuarto: Numero de preguntas excesivos, digamos una pregunta que tiene apartados; que usan el imperativo de “resolver” y “demostrar”, si estas preguntas exceden por mucho al tiempo operativo, complementa y perjudica aún más los demás escenarios alrededor de este examen, ya que el estudiante se encuentra resolviendo solo para seguir recibiendo la misma ponderación, consumiendo el tiempo restante, sin llegar a algún lado.

Quinto: Usar puntos omitidos del pensum de estudios. Este ya depende de la intención de quien diseña la herramienta de evaluación. Si un pedagogo considera el nivel de dominio de sus estudiantes lo más acorde es ajustar el contenido del pensum al de la herramienta de evaluación, pero que pasa cuando los títulos del pensum son ambiguos? El autócrata puede aprovecharse de ello y concatenar a temas basado en la justificación de estar en el pensum.

Las pruebas estandarizadas:

Este es otro método donde su propio creador citaba: “Los test estandarizados no deberían formar parte de la ciencia, puesto que creen que por meter preguntas con respuestas múltiples se ve el nivel de inteligencia que demencia, de hecho, estos tests están tan poco desarrollados para ser usados y deberían ser quitados”. – F. J. Kelly

La confusión maquiavélica:

“Se debe procurar que el enemigo no pueda tener comprensión de los fundamentos, conceptos, planes y estrategias a tal punto que lo único que observe sea la confusión o su final” – El Príncipe, Nicolás Maquiavelo.

Quizás la mejor evidencia del abuso de esta herramienta pasa cuando el nivel del autócrata carece del mérito para enseñar sobre un tema, un profesor que no tiene interés en enseñar puede utilizar la “confusión maquiavélica” para mantener a los estudiantes en la oscuridad sobre los fundamentos y conceptos clave, lo que dificulta su capacidad para aprender y tener éxito en el curso.

Error Numero 4: El fracaso como negocio educativo.

En esta era moderna, lamentablemente, el fracaso estudiantil se ha convertido en una oportunidad de lucro para ciertas instituciones educativas. Estas instituciones, ya sean colegios, universidades o centros de formación, han encontrado diversas formas de beneficiarse del fracaso de sus estudiantes, perpetuando así un ciclo de educación deficiente y explotadora. A continuación, exploraremos algunos de los escenarios donde este lucro a costa del fracaso estudiantil puede ocurrir:

Matrículas y tarifas excesivas: Algunas instituciones educativas imponen tarifas de matrícula y costos asociados desproporcionadamente altos, sabiendo que muchos estudiantes no podrán completar sus estudios debido a dificultades financieras. Estas instituciones se benefician de las matrículas pagadas por estudiantes que eventualmente abandonan sus programas educativos, sin proporcionarles el valor educativo prometido.

Préstamos estudiantiles predatorios: En algunos casos, instituciones educativas colaboran con prestamistas para ofrecer préstamos estudiantiles con términos abusivos. Estos préstamos, destinados a cubrir los costos educativos, a menudo tienen tasas de interés exorbitantes y condiciones desfavorables que hacen que sea casi imposible para los estudiantes pagarlos. Como resultado, muchos estudiantes se encuentran atrapados en deudas enormes y sin poder completar sus estudios, lo que beneficia a las instituciones y prestamistas que continúan acumulando intereses.

Programas de recuperación y repetición de cursos: Algunas instituciones ofrecen programas de recuperación o permiten a los estudiantes repetir cursos a cambio de tarifas adicionales. Estos programas, si bien pueden brindar una oportunidad para que los estudiantes mejoren su rendimiento académico, también pueden ser explotadores al cobrar tarifas excesivas y no garantizar resultados significativos. Además, la repetición de cursos prolonga la estadía del estudiante en la institución, lo que significa más ingresos para la misma.

Estrategias de retención de estudiantes: En lugar de centrarse en la calidad educativa y el éxito estudiantil, algunas instituciones priorizan estrategias de retención de estudiantes a toda costa. Esto puede incluir la implementación de políticas laxas de progreso académico, la promoción de cursos fáciles o la manipulación de estadísticas de graduación para ocultar altas tasas de abandono. Estas estrategias sirven para mantener a los estudiantes en la institución el mayor tiempo posible, generando ingresos constantes a costa de su éxito académico real.

En conclusión, el fracaso estudiantil se ha convertido en un negocio lucrativo para ciertas instituciones educativas que priorizan sus intereses financieros sobre el bienestar y el éxito de sus estudiantes. Es fundamental reconocer estas prácticas explotadoras y trabajar hacia un sistema educativo más equitativo y centrado en el éxito estudiantil genuino.

Este ha sido un viaje fascinante. Si han disfrutado explorando estas complejidades del sistema educativo, no olviden darle like, suscribirse y activar la campanita para no perderse futuros viajes ¡Hasta la próxima, exploradores del conocimiento!

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