El amor en vidas pasadas, capitulo 1

VIDAS PASADAS 1

CAPÍTULO I: El regreso de Candice

En un día soleado Candice Martín Wilson, una mujer de treinta años de edad, soltera, de profesión Arquitecto, llega al aeropuerto de la Guaira en Venezuela, después de dos años de haberse ido a México, para hacer un Post grado en Sismo resistencia estructural. Es recibida por su madre Amanda Wilson Gates y su hermana menor Angie Martín Wilson, quienes la buscan para luego irse a casa

Se disponen a cenar, con una comida especial que prepararon de bienvenida, luego abren los regalos que les trajo Candice y les cuenta sus vivencias en ese país vecino. Más tarde se van a descansar. Candice que estaba cansada, duerme plácidamente hasta la madrugada, que comienza a soñar

En su sueño ella se ve en la carretera hacia Lagunetica en los Teques de noche, va manejando por esta vía, cuando de pronto ve algo que brilla a su derecha, que llama su atención, disminuye velocidad y se estaciona a un lado de la calle, se baja del vehículo y se acerca hacia la cuneta

A un metro a media ladera, se encuentra una casa de muñecas de más o menos un metro cuadrado de superficie, parada, ella ve hacia abajo el techo, se pregunta ¿Quién dejó esta casa de muñecas aquí en plena vía pública?, de pronto escucha voces de personas que hablan, ve a su alrededor, pero no hay nadie, está sola, sigue escuchando y se da cuenta que las voces provienen de la casa de muñecas

Extrañada, levanta el techo y lo coloca a un lado, ahora ve la casa por dentro, pero no es una casa de muñecas, es una casa donde viven seres humanos, no entiende que pasa, o la casa es pequeña o ella es muy grande, como el cuento de Gulliver en el país de los enanos. Dice en voz alta –Hola, me escuchan–, pero nadie responde nada

Ella ve la casa, está ubicada al pie de una calle, por donde se accesa a la casa, en el frente tiene un porche, una ventana grande con una jardinera, sembrada de plantas con muchísimas flores pequeñitas de tonos rosados, fucsias y morados, entra por la puerta principal que es de madera maciza, encuentra la sala, comedor, esta amoblada, sigue y a la derecha se encuentra la cocina

La cocina tiene un fogón antiguo con chimenea, están cocinando utilizando leña, las ollas son de barro cocido, las cucharas de madera tallada, están cocinando sopa en una olla y un guiso en la otra. Hay una señora delgada como de cuarenta años, que es quien cocina, vestida con falda medianamente ceñida al cuerpo de tachones anchos hasta la media pierna, de color gris con un delantal de tela, y una moña trenzada en el cabello

La otra mujer, es una joven de diecisiete años, con un vestido de volados acampanado, hasta la rodilla, blanco con flores rojas, con dos clinejas en el cabello. Las dos hablan en la cocina, la joven espera a alguien con afán. La chica dice – madre porque se demora tanto–, la madre se responde – deja tanto afán, ya llegará, ten paciencia—

De pronto tocan la puerta, la joven se asoma por la ventana y grita – madre ya llegó–, corre hacia la puerta y la abre, allí está parado un joven de veinticuatro años de edad, vestido con un flus negro, con pantalones bombachos, zapatos de vestir negro brillante. Al verla él la abraza, la levanta y le da una vuelta, ella se encuentra feliz, es su novio

El joven le dice –ven para que conozcas el carro que me compré–, la toma de la mano y la lleva a la calle, donde esta estacionado el carro. Se trata de un carro antiguo, de color negro, Rolls Royce Phantom, año1925, le dice – vamos a dar un paseo–, le abre la puerta del pasajero para que ella se monte al vehículo y cierra la puerta

Luego rodea el carro para subirse por el lado del chofer, en ese momento, viene otro carro antiguo a toda prisa, con cuatro hombres armados que detonan sus armas sobre la humanidad del joven, a quien encuentran de frente. El joven cae al suelo muerto, la chica se baja del vehículo, le levanta la cabeza y grita con toda fuerza –¡Nooo!!!, ¡Nooo puede ser!!!, ¡lo mataron!!!, ¡Madre lo mataron!!!, –¡Nooo!!!

En ese momento su hermana menor Angie, la mueve llamándola –Candice despierta, estas soñando, despierta, hermana despierta–, Candice despierta, se sienta en la cama, llorando le dice a su hermana –lo mataron–, Angie responde – era un sueño, no es real, o mejor dicho era una pesadilla, no sufras, es mentira

Candice dice – no es un sueño, es real, yo sé que es real, sé que lo conozco, que lo amaba, cada vez lo matan y lo matan, es real–. Angie responde –pensé que ya no tenías esos sueños, debes volver al psicólogo para que sigas con la terapia, Candice dice – sabes cuantos psicólogos he visto, ninguno sabe porque sueño siempre las mismas escenas, estoy harta de esas terapias, son una pérdida de tiempo—

Más tarde, ya tomando el desayuno, la madre de las chicas dice –Te escuché anoche, nuevamente con las pesadillas, desde cuando no volvías a tenerlas–, Candice responde – ahora que lo mencionas, te informo que no las había vuelto a tener, fue al llegar a Venezuela, porque mientras estuve en México, no las tuve—

Las jóvenes hermanas salieron a caminar por Sabana Grande, Camile quería volver a sentirse en su país que tanto extrañaba, entraron en varias tiendas, compraron el mercado que la madre les encargo, se pararon en una fuente de soda a comer helados. Angie pregunta – hermana ahora que llegaste que piensas hacer–, Candice responde –buscar trabajo en cualquier cosa, ya tengo el componente docente, aunque sea daré clase en los colegios—

Se regresan para la casa a preparar el almuerzo, en horas de la tarde, las amigas de Candice la llaman por teléfono, — hola Candice, ya nos enteramos que regresaste a Venezuela, te invitamos este sábado, a nuestro lugar acostumbrado para darte la bienvenida, te queremos ver y nos cuentes como está México–, Candice acepta la invitación, ella también quiere volver a ver a sus compañeros de la universidad

Mientras, Alan Moretti Romano, de treinta y cinco años de edad, licenciado en Arqueología, con especialidad en Arte antiguo, llega a la Universidad Central de Venezuela, a la facultad de ciencias, en busca del profesor arqueólogo Arthur Mathews, quien es su amigo, este lo recibe, al verlo se abrazan con mucho cariño

El profesor le pregunta – como le fue por allá en Alejandría, en tus cartas me contabas que habían hecho un descubrimiento muy importante–, Alan responde –imagínese, nada más ni nada menos, descubrimos al oeste de Alejandría, un taller de fabricación de cerámica, principalmente ánforas, que data de la época romana temprana–

Hace una pausa y continúa diciendo –el taller descubierto consta de un grupo de hornos, dos de ellos tallados en la roca. Uno de ellos está en buen estado de conservación y tiene una entrada abovedada en el lado occidental por donde ingresaban los alfareros al horno para apilar las ánforas. —

Arthur Mathews pregunta – ósea que el descubrimiento es grande, abarca bastante área para estudiar–, Alan responde – El hallazgo incluye también un conjunto de unas 30 habitaciones construidas en piedra caliza que datan de la época ptolemaica, otro de los cuartos estuvo posiblemente destinado a la cocción y venta de alimentos, ya que en él se encontraron restos de ánforas en las que se conservaban espinas de pescado, fogones para cocinado de alimentos y una gran cantidad de monedas bajo el piso de la sala.—

Arthur Mathews comenta – que envidia me da, no poder estar ahí–. Alan responde – por eso lo estoy buscando para que me ayude con el análisis de algunas piezas que traje para estudio, se trata de un gran grupo de monedas, la mayoría de las cuales datan de la era ptolemaica, partes de estatuas de terracota que representan deidades y mujeres, un amuleto del dios Bes con la corona emplumada de esta deidad y parte de una estatua relacionada con la fertilidad, además de partes de anzuelos de pesca utilizados por los habitantes de la zona, y el ancla de un barco, ¿Qué le parece?

Arthur Mathews responde – bueno gracias, por acordarse de los amigos, estoy muy emocionado con aportar algo a este descubrimiento, el sueño de todo arqueólogo, pero ahora me tengo que ir a dar clase, ud. me espera aquí o quiere pasear por ahí–, Alan responde – tranquilo, yo me voy a acostar aquí en su sofá un ratico, estoy muy cansado, vaya a su clase tranquilo—

Alan se acuesta a descansar en el sofá y se queda dormido, pasa una hora y comienza a soñar, en sus sueños ve a un Joven, muy bien parecido, alto con sombrero, en una plantación de café, ve muchas hectáreas sembradas, también hay negros que están recogiendo el café en unos canastos de cáñamo, está parado en la puerta principal de la casona de la hacienda

Ve salir de la casona a la enfermera y al doctor, se montan en una carreta jalada por caballos, Alan le ciñe el ojo a la enfermera y le envía un beso, ella se sonríe y le envía otro beso. El padre del Joven que viene saliendo de la casa, se percata de la situación y le dice a su hijo –ni sueñes que vas a tener que ver con esa cualquiera, tú te casaras con la hija de Don Felipe Alcántara, que está a tu nivel, no con esa muerta de hambre de la enfermera—

El joven le responde –ya estoy bastante grandecito para que mi padre me diga con quien me voy a casar, ni que fuera una mujer, yo escogeré con quien me matrimonio, y a esa cualquiera, como le dices a la enfermera, es con quien me voy a casar, te guste o no–, El padre muy enojado le responde – eso lo veremos, tendrás que pasar sobre mi cadáver—

El joven monta su corcel y se dirige al pueblo, busca al cura de la iglesia, para que al día siguiente los case en secreto, luego se dirige a la casa de la enfermera para decirle que día siguiente se casaran, ella acepta. Al día siguiente el joven hacendado se coloca su mejor traje, el caporal de la finca lo espía

El joven toma su caballo, llega al pueblo a la casa de la enfermera, ella ya se encuentra vestida con su traje de novia blanco, él la sube al lomo de su corcel y se dirigen a la iglesia donde los espera el cura. Entran tomados del brazo, se arrodillan. El sacerdote inicia las oraciones y ritos propios del matrimonio

Hace las preguntas a los novios sobre la aceptación de los conyugues, les coloca las alianzas, por último, dice –… los declaro marido y mujer…, puede besar a la novia–, ellos se besan, le agradecen al sacerdote, dan la espalda al altar y se dirigen a la puerta de la iglesia. Ahora en el umbral de la puerta llega el carruaje del padre, dirigido por el capataz.

El joven le dice al padre – llegaste tarde padre, ya nos casamos, lo que ha unido dios que no lo separe el hombre, seremos esposos hasta que la muerte nos separe–, decía esto mientras abrazaba a su esposa

El padre arrogante y prepotente dice –que así sea, que sea la muerte la que los separe, pero no pasaran por encima de mí, te lo dije–, metió su mano en el costado de su pantalón, apuntó a la joven y disparó sobre ella, cayendo muerta al piso. El joven la levanto en sus brazos gritando –¡la mataste!!!…, ¡maldito asesino!!!.., ¡no te lo perdonaré nunca!—

El profesor Arthur Mathews venía entrando a su oficina cuando escucho los gritos de su amigo, lo mueve y le dice –Alan, Alan, estas soñando, despierta Alan–, Alan despierta y dice – que pasó, disculpa me quede dormido, y tenía una pesadilla, disculpa–, el profesor le responde –no hay nada que disculpar, tu siempre con tus pesadillas, mataron otra vez a la mujer en el sueño–, Alan responde – si, como siempre, pero no quiero hablar más de eso, me voy para mi casa, aquí te dejo las piezas que vamos a estudiar

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