adiós al viejo verano

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Nunca podría imaginarme que este verano iba a ser total y completamente distinto a los años anteriores.

CAPITULO 1

Era a principios del verano. Estaba en el auto de mi madre escuchando a Olivia Rodrigo y cantando a todo pulmón. Mi madre era una persona encantadora y siempre tenía una sonrisa en su rostro. Todos los veranos viajamos a la casa de mi padre en Santa Mónica. No es que mis padres estén divorciados, solo que mi padre había comprado, antes de que yo naciera, una casa de verano con sus primeros ahorros, aunque siempre la usábamos nosotras ya que mi padre trabajaba demasiado.

Bajo la ventanilla y puedo sentir como el aire corria por mi rostro hacia que mi pelo bailará al compás. Siempre disfrute el verano. Siento que es el momento donde puedo ser yo misma y relajarme.

-Puedes bajar un poco la música, necesito hablarte -Grita mi madre sin sacar la mirada de la autopista.

-Lo siento -Le digo mientras bajo el volúmen.

-Puedo escuchar -Me responde mi madre mientras emite una risa-. Me he olvidado de comentarte algo… Estás vacaciones serán distintas.

-¿Qué quieres decir con “distintas”?

-Jessica estará con nosotros este verano.

-Ahh, está bien.

-Pero vendrá con John.

-¿QUÉ?

Meredith era la mejor amiga de mi madre. Más bien eran como hermanas. Yo le tenía mucho aprecio a ella. Siempre fue dulce conmigo, pero no pensaba lo mismo de su hijo John. Al principio éramos muy buenos amigos de pequeños pero, una vez que empiezas a crecer comienzas a cambiar, o eso paso con John de manera negativa.

-Sabes que está muy mal desde la separación con Eric. Debemos estar con ellos y apoyarlos- Dice mi madre.

Ella era psicóloga, y entendía a todos de una manera que yo no lo podría hacer, por eso era tan comprensiva.

-Esta bien.

Cuando digo que John había cambiado no lo es de una manera oscura, sino como… como cualquier chico que trata mal a cualquier chica. Mi madre dice que es la etapa en la que un joven se va desarrollando pero, no me malinterpreten, a mi no me estaba pasando lo mismo. Tal vez este desarrollo sea distinto ante los hombres.

Llegamos a una casa de color azul marino. La misma deslumbraba con el sol. Nunca cambiaba. Mi madre estaciona el auto en la cochera y ambas bajamos.

-¿No crees que es magnífica? -me dice mi madre mientras deja escapar una sonrisa de oreja a oreja y me sostiene de los hombros.

-Creo que el verano podría ser mejor sin…

-No seas así, ya se llevarán mejor.

-Si, en un mundo muy muy lejano. Dónde los varones ya no existan y las mujeres podamos vivir en paz.

-Mejor entremos -dice mi madre revolea los ojos.

Bajamos las cosas de auto e ingresamos a la casa. Está como la dejamos la última vez. Los sillones y la pequeña mesa ratona que ocupan parte del espacio. Por otro lado, la cocina que se encuentra en frente de las escaleras. Cuando terminamos de bajar las cosas del auto, subo a mi habitación y cierro la puerta. Lo primero que hago es quitarme el saco de lana porque el calor de Santa Mónica invade mi cuerpo. Necesitaba ducharme, así que tomo mi neceser y mi bata y me dirijo hacia el baño que se encontraba dentro de mi habitación.

Entro a la ducha y me aplico el Shampoo por mis manos y los paso por todo mi cabello. Luego lo enjuago y prosigo con el Acondicionador. Por último, enjabono mi cuerpo y luego, dejo que las gotas de agua quiten la espuma. Salgo de la ducha y me pongo mi bata de baño y tomo una toalla que se encuentra en un cajón y me seco la cabeza.

Voy hacia la habitación y comienzo a cambiarme pero no encuentro mi sostén blanco, así que me pongo otro de un color llamativo para mí camiseta bage y luego una mini falda rosa que combina con mis Converse .

-¡Athena, ya llegaron!

Bajo las escaleras y voy hacia la puerta. Veo a Meredith que me espera con los brazos abiertos. Voy y la abrazo. Ella es hermosa. Tiene unos ojos verdes que brillan cuando la felicidad deslumbra su rostro, y tiene un cabello tan dorado como el del sol.

-Estas más grande que la última vez. Cuánto ha paso ¿seis meses?

-Un año

-Wow… Cómo pasa el tiempo.

Mi madre guía a Meredith hacia adentro de la casa y observo que John baja del auto y se acerca hacia mi. Sus ojos son celestes como los de su padre, usa ropa holgada y tiene en sus manos una valija y las llaves del auto en la otra. Me mira y su expresión del rostro cambió por completo.

-Hola! -Le comento mientras sacudí mi mano.

-Hola ¿Estás más alta? -Me hace una seña.

-Ja ja que gracioso.

Ingresa a la casa mientras se ríe.

-Athena muéstrale su habitación a John -Me grita mi madre desde la cocina.

-¡Está bien! ven.

Subimos las escaleras y le muestro su habitación que se encuentra en frente a la mía. Entramos y podemos sentir cierta incomodidad.

-Bueno… Ese es tu armario, y ese es tu baño -Le menciono mientras señaló con el dedo índice-. Bueno.. creo que me voy, disfrutalo.

-Gracias y lindos senos.

-¿QUÉ?

-Jajajajaja no sé si has notado pero la ventana de tu habitación estaba abierta y podía verse todo desde afuera, por suerte mi madre es muy despistada y no lo vio.

-¿Que QUE?

-Es broma, apenas ví cuando estabas poniéndote la camiseta así que relájate. Pero ten cuidado con dejar la ventana abierta.

Salgo de la habitación y cierro la puerta. Me dirijo hacia la mía y tomo mi celular. De inmediato le escribo a mi amiga Amy para comentarle la situación.

Athena: No lo sé pero John está muy cambiado.

Amy: ¿Qué quieres decir con que está “muy cambiado”?

Athena: Es raro decirlo pero esta…

Amy: ¿Más grande?

Athena: SI. Y no lo sé, más gracioso de lo normal. Nunca fue de hacer comentarios chistosos.

Amy: Tal vez es un verano lleno de cambios.

Amy tiene razón. Tal vez este verano sea total y completamente distinto a los veranos anteriores.

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